Nexus 7 (2013), un análisis con sabor a KitKat

Elena Henriquez
E. Henriquez|11.24.13

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Elena Henriquez
November 24th, 2013
Nexus 7 (2013), un análisis con sabor a KitKat
Nexus 7 (2013), análisis
Hace poco más de un año que Google se lanzó de cabeza a la conquista del segmento tabletoide con un dispositivo que marcó un antes y un después en la gama asequible: el Nexus 7. La unidad logró encontrar un buen equilibrio entre prestaciones, diseño y precio, pero acarreaba algunas carencias importantes que ahora por fin se ven solucionadas con su nueva edición.

Los de Mountain View han vuelto a confiar en la mano de ASUS para la fabricación del nuevo Nexus 7 (2013), que llama a nuestra puerta con una etiqueta de precio algo por encima de la del anterior, claro que a cambio puede presumir de una mejor pantalla, 2 GB de RAM, cámara trasera, nuevo sistema operativo y otras muchas sorpresas. ¿Se cumplirá aquí eso de que segundas partes sí que pueden ser buenas? Y lo que puede ser todavía más importante, ¿sigue siendo la opción más completa para los presupuestos más ajustados? Haz clic tras el salto y prepárate para descubrirlo.

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Presentación en vídeo


[Música: Bilinsky - Rocavaco, CC 3.0]

Diseño

Como ya te adelantamos durante nuestra primera toma de contacto, una de las cosas que más llama la atención del nuevo Nexus 7 es su enorme salto en calidad de construcción. El original tenía un airecillo premium muy bien logrado para su económico precio, pero al ser inspeccionado con un poco más de detenimiento comenzabas a descubrir que crujía si lo sujetabas de una determinada manera o que el acabado podía mejorar un poco. La versión que hoy nos ocupa puede que no luzca un aspecto tan diferenciado, pero deja claro que la atención al detalle han sido uno de los principales cometidos de su fabricante, que vuelve a ser ASUS.

La compañía ha optado por abandonar textura punteada del anterior a favor de un suave acabado mate con efecto gomoso que, por cierto consigue un muy buen agarre con una sola mano incluso si no son especialmente grandes o las tienes húmedas. Aunque esta elección tal vez no sea del agrado de todos los públicos, lo bueno que tiene es que lo hace prácticamente inmune a las huellas, cosa que siempre es de agradecer. La unidad cuenta además con un perfil ligeramente más delgado y un menor peso, aunque sí que se ha hecho un poquito más larga (1,5 mm), pero aun así sigue siendo posible llevarlo en el bolsillo del plumífero o unos pantalones ancho sin problemas. La sensación general es de resistencia hasta cuando hacemos más presión de la normal en sus uniones.


Entrando ya de lleno en su fisonomía, lo primero que queremos destacar es que la unidad se ha hecho un poquito más estrecha, peeero ha crecido ligeramente de largo. La consecuencia más evidente es que ahora luce un marco más extenso que puede pecar de excesivo y tampoco terminará de convencer a más de un usuario (a nosotros los primeros). Sus creadores fundamentan esta decisión en que ahora hay espacio para colocar las manos cuando sujetamos al Nexus en apaisado para ver un vídeo o jugar y el sonido se reparte mejor. Otro detalle a destacar de que los marcos laterales no hayan cambiado a pesar de que la tableta se ha hecho más amplia, es que la proporción de pantalla ha crecido a un ratio de 16:10, cosa que puede llegar a chocar un poco al principio porque aparenta ser mucho más larga.

Con la unidad de frente y el vertical, lo primero que vemos es su cámara frontal en la parte de arriba, que ahora se ha desplazado un poco hacia la derecha para no ser bloqueada con el pulgar a la hora de hacer autofotos. En el otro extremo no veremos la clásica botonera androide hasta que el panel no esté encendido, ya que Google ha optado por hacer uso de las teclas virtuales de su sistema operativo, suponemos que para simplificar todo lo posible su aspecto. Si le damos la vuelta descubriremos su cámara principal de 5 megapíxeles alojada casi al borde de la zona superior izquierda (carente, por desgracia de flash), mientras que el brillante emblema de la familia Nexus se extiende por casi toda la zona central. Llegando ya a los extremos veremos sus altavoces estéreo y, finalmente, si nos desplazamos hasta la zona inferior encontraremos el logo de ASUS y los sellos de certificación de rigor.


Pasando a su perímetro, la parte de arriba da cobijo al conector de 3,5mm para auriculares, la de abajo acoge al puerto micro-USB (compatible con Slimport y USB on-the-go) entre sus altavoces y el lateral izquierdo queda totalmente desnudo. En el perfil derecho se instalan sus botones de encendido y volumen, con una pulsación buena y el mismo acabado brillante que el logo de la espalda. A nuestro juicio esta combinación de colores da una mayor coordinación al conjunto, aparentando ser un producto mucho más pensado y trabajado. La mala noticia es que una vez más se ha vuelto a quedar en el tintero la posibilidad de insertar una tarjeta de memoria, con lo que habrá que tirar de la nube cuando su almacenamiento empiece a quedarse corto. En una nota quizás algo más subjetiva, hemos notado que, al carecer de marcas importantes en su frontal como por ejemplo un logotipo o botones físicos, hay veces que al agarrar el dispositivo hemos tenido que dar varias vueltas para situarnos con las teclas de volumen o al cabo de un buen rato de uso, como todos sus escritorios giran, nos hemos percatado de que lo teníamos completamente del revés.

Como ves, a nivel de construcción el Nexus 7 (2013) sigue teniendo puntos fuertes y algunos que no lo son tanto, pero hasta la fecha sigue pareciéndonos la opción más completa dentro de su franja de precios.

Hardware

Ya hemos hablado del acertado cambio de diseño del nuevo Nexus 7, pero sus componentes no se quedan precisamente atrás. Aunque las comparaciones son odiosas -especialmente si éstas implican la pérdida de la corona de laurel-, no podíamos dejar pasar la oportunidad de dejarte una pequeña comparativa con el anterior, para que puedas asimilar mucho mejor las diferencias técnicas entre ambos. Recuerda que, en caso de que quieras curiosear cuáles son exactamente sus diferencias con respecto a otras grandes bazas tabletoide de la temporada, sólo tienes que consultar este enlace para acceder al cara a cara que realizamos tras su presentación.

Nexus 7 (2012) Nexus 7 (2013)
Sistema operativo Android 4.2.2 de fábrica,
actualizable a 4.3/4.4
Android 4.3 de fábrica,
actualizable a 4.4
Pantalla 7 pulgadas 7 pulgadas
Resolución
1.280 x 800
1.920 x 1.200
Densidad
216 ppp
323 ppp
Tecnología de pantalla LCD con tecnología IPS LCD con tecnología IPS
Procesador NVIDIA Tegra 3
(cuatro núcleos) a 1,3 GHz
Snapdragon S4 Pro
(cuatro núcleos) a 1,5 GHz
RAM 1 GB 2 GB
Almacenamiento interno 8, 16 y 32 GB 16 y 32 GB
GPU ULP GeForce a 416 MHz GPU Adreno 320 a 400 MHz
WiFi 802.11/b/g/n 802.11/a/b/g/n
Bluetooth 3.0 4.0 LE
NFC
Sensores y navegación Acelerómetro, giroscopio, brújula, luz ambiental, GPS/GLONASS Acelerómetro, giroscopio, brújula, luz ambiental, GPS/GLONASS
Datos Opcional
3G (HSPA+ 21 Mbps)
Opcional
LTE/4G
Carga inalámbrica No
Cámara frontal 1,2 MP 1,2 MP
Cámara trasera No 5 MP
Batería 4.325 mAh 3.950 mAh
Dimensiones 198,5 x 120 mm 200 x 114 mm
Grosor 10,45 mm 8,65 mm
Peso 340 gramos (sólo WiFi)
347 gramos (datos)
290 gramos
Audio Mono Estéreo + surround
Enlace de interés Análisis Vistazo en vídeo
Precios A partir de 199 euros A partir de 229 euros

Pantalla

No cabe duda que uno de los apartados que más han querido mimar tanto Google como ASUS con el nuevo Nexus 7 ha sido su pantalla. A pesar de que seguimos pensando que el modelo original era una de las mejores apuestas dentro de su categoría low cost gracias al uso de un panel IPS de 1.280 x 800 píxeles que ofrecía un rendimiento más que aceptable, con esta nueva generación sus creadores han querido poner toda la carne en el asador para adaptarse a las "exigencias técnicas" de esta temporada. La tecnología de pantalla se mantiene, aunque, en este caso, el auténtico salto lo pega su resolución, que pasa a estirarse a unos más atractivos 1.920 x 1.200 puntos, aportándole una densidad de 323 ppp.


En directo la mejora es considerable, especialmente si colocas ambos modelos uno junto al otro. Los colores se muestran de una manera mucho más viva y natural, el texto resulta más nítido -incluso si tratas de buscarle las cosquillas- y en definitiva, la experiencia al mostrar juegos o contenidos en alta definición es más satisfactoria. El brillo de su pantalla también contribuya a que siga ganando puntos, siendo totalmente factible sacar la unidad de paseo y seguir utilizándola bajo la luz directa del sol sin problema alguno (el problema es que tanta generosidad luego acaba afectando a su autonomía, como podrás comprobar más adelante en el apartado de rendimiento). La guinda del pastel la ponen unos ángulos de visión lo suficiente amplios como para poder usar la unidad con al menos otras dos personas. En definitiva, un salto hacia delante muy de agradecer.

Durante los primeros días que siguieron a su lanzamiento, fueron muchos los usuarios que se quejaron de algunos problemillas con su respuesta, un tema que por supuesto no podíamos pasar por alto en este análisis. Google respondió poco después con una actualización de firmware para remediar esta situación, que respondía a la denominación JSS15R. Nuestra unidad de pruebas ya contaba con dicho software cuando la recibimos, de manera que no hemos llegado a experimentar estas dificultades, y a día de hoy con Android 4.4 (compilación KRT16s) seguimos disfrutando de una respuesta adecuada a nuestras peticiones, sin registrar "entradas fantasma" de información ni acciones no deseadas.

Software: Android 4.4

Optar por un dispositivo de la familia Nexus suele ser sinónimo de actualizaciones fresquitas cada vez que Google decide estrenar una nueva versión de su sistema operativo (salvo algún inesperado tropiezo). El Nexus 7 (2013) que nos ocupa hoy es prueba viva de ello: aunque de serie se comercializa con Android 4.3 "Jelly Bean" no ha tardado en dar el salto a la chocolateada versión 4.4, con la que parece entenderse a las mil maravillas y recibe un buen puñado de novedades tanto a nivel interno como externo.


Una de los principales alicientes de Android KitKat es que ha sido especialmente cocinado para sacar partido a los terminales con menos recursos (no en vano la propia Google se refiere internamente a 4.4 como Project Svelte) y cuenta con un nuevo sistema avanzado de gestión de memoria. No es que nuestro protagonista venga precisamente corto de músculo en lo que a hardware respecta, pero toda iniciativa que logre hacer que el sistema fluya mejor siempre es bienvenida. Aunque hablaremos con más detalle de su rendimiento en el apartado homónimo, permítenos ponerte un ejemplo de lo más esclarecedor: KitKat ha sido optimizado para trabajar con equipos con 512 MB de RAM en adelante, así que ya te puedes imaginar lo bien que se adapta a la ficha técnica del nuevo Nexus 7; además, en caso de que la vitalidad comience a escasear es lo suficiente inteligente como para adaptar los gráficos o animaciones en consecuencia, con lo que la jugada termina saliendo redonda te pongas como te pongas.

Siguiendo con esta tónica, la actualización da un buen lavado de cara a sus iconos y menús, apostando por un aspecto mucho más minimalista. La barra de notificaciones y el desplegable con accesos directos que la acompaña se muestran ahora con una sutil transparencia, que contribuye a dar esa sensación de limpieza y claridad que comentábamos antes. Eso sí, si todavía ves algunas diferencias con respecto a cómo se muestra el sistema comparado con el Nexus 5 es porque Google aún sigue teniendo pendiente dar algunos brochazos a su Launcher, por ejemplo para que la barra de estado se muestre transparente o poder disfrutar de las funciones de voz avanzadas del nuevo Now. Los fondos de aplicaciones como el selector de archivos para adjuntar a un correo o la sección de descargas también han dejado atrás el negro sólido para vestirse de un blanco roto mucho más etéreo y luminoso.


Son muchos los usuarios que se aventuran en el segmento tablet buscando dar un empujoncito a su productividad y Google ha querido guiñar un ojo a todos ellos desplegando sobre la mesa unas cuantas herramientas a tener en cuenta. Para empezar, QuickOffice viene ya preinstalado de serie y hace gala de ese mismo minimalismo que vemos a lo largo y ancho del sistema operativo (la pena es que sigue sin integrarse del todo con Google Drive). El lote se completa con nuevas funciones de impresión, tanto en papel como en PDF, y una remozada app de correo electrónico que sigue muy de cerca la estela del Gmail actual, por ejemplo en los desplazamientos laterales para saltar entre distintas misivas, la posibilidad de deshacernos de los correos con sólo deslizarlos a un lado o identificar rápidamente el remitente gracias a un recuadro con su avatar.

Aprovechando la cada vez más común conectividad NFC, Google ha querido dar un achuchón extra a su sistema de pago por contacto Wallet, integrándolo directamente en el sistema operativo y saltándose las ataduras de las operadoras a un determinado proveedor gracias a nuevas funciones de emulación por software. El reloj es otro de los apartados que también ha sufrido un auténtico cambio de imagen, pasando a mostrar aspecto circular muy vistoso e intuitivo. La galería de imágenes también ha dado un paso al frente al integrar un potente editor gráfico no destructivo que, además incorpora un buen puñado de filtros y marcos.
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La selección de novedades es de lo más amplia, pero por resumir en pocas palabras nuestras sensaciones con la nueva plataforma, te diremos que nos quedamos con la sensación de que Android avanza a buen ritmo hasta una madurez mucho más pensada y eficiente.

Rendimiento y autonomía

Si el modelo del año pasado nos sorprendió gratamente por su funcionamiento y precio, la savia nueva no podía quedarse precisamente atrás. En esta ocasión, el encargado de hacerlo posible no es un procesador NVIDIA Tegra 3, sino un Snapdragon S4 Pro de cuatro núcleos a 1,2 GHz firmado por Qualcomm (concretamente el modelo APQ8064) con núcleos Krait 300, gráficos Adreno 320 y 2 GB de RAM para él solito. Puede que su cerebro haya sido ya superado por CPUs más modernas y avanzadas, pero en líneas generales, su rendimiento es más que aceptable, lo cual es decir ya bastante teniendo en cuenta que estamos ante un dispositivo para bolsillos con poco presupuesto.

Google
Nexus 7
(2013)
Google
Nexus 7
(2012)
Samsung
Galaxy
Note 8
Motorola
Xoom 2
ME
Quadrant 5.509 3.614 6.797 2.510
Vellamo 1.077 1.650 1.781 -
AnTuTu 20.349 10.858 16.633 4.935
SunSpider 0.9.1* 1.054 1.708 901,9 2.055
GLBenchmark* 40 64 17 -
CF-Bench 15.192 11.482 15.113 13.110
*SunSpider: ms, las puntuaciones más bajas son mejores // *GLBenchmark: mod. Egypt 2.5 HD Offscreen (fps)


Como podrás observar en la tabla que te hemos preparado, el salto con respecto a la generación anterior es notable y, además, logra colocarse bastante cerca de otros modelos de gama un poco más alta. En el uso cotidiano esto se traduce en una respuesta rápida y efectiva, sin apenas titubeos ni señal aparente de quedarse sin aliento a las primeras de cambio. Todo ello, además, sin que se note que haga estragos su pantalla, que ahora cuenta con mucha más resolución. Los nuevos gráficos también tienen parte de culpa en este empujoncito, permitiendo sacar especial partido a los últimos juegos al mostrar un alto nivel de detalle.

Como siempre, no podemos hablar de rendimiento sin mencionar el impacto que éste tiene en la autonomía del equipo, y más teniendo en cuenta que este modelo se presenta con una mejor pantalla y algunos mAh menos al haber reducido notablemente su grosor. Además estamos ante una unidad que integra carga inalambrica mediante la tecnología Qi, aunque por desgracia su cargador se comercializa por separado. En concreto, los 3.950 mAh del nuevo Nexus 7 nos han durado desahogadamente los dos días de uso "normal", siendo posible estirar un poco más su autonomía si nos lo proponemos. La caída más importante en el gráfico la ha supuesto el consumo de vídeos, juegos y el pase de benchmarks, llegando a beberse la mitad de la batería en tan sólo unas pocas horas.

Como ya debes saber si estás leyendo estas líneas, siempre nos gusta hacer una prueba de cosecha propia en todos los equipos que pasan por nuestra mesa de operaciones. Ésta consiste en reproducir un clip de vídeo HD en bucle con el brillo y el volumen ajustados a la mitad, mientras el WiFi permanece encendido pero no conectado. Sometido a este "acoso" la unidad ha logrado resistir en activo 7 horas y 10 minutos, una cifra que contrasta considerablemente con las 9 horas y 46 minutos que cosechó en su día el Nexus 7 original. El descenso ha sido notable, claro que también es preciso tener en cuenta que hablamos de una pantalla mucho más completa y una batería algo menor, aunque como contrapunto Android 4.4 presume de gestionar mejor los recursos. En definitiva, una de cal y otra de arena.

Cámara y multimedia

Cada vez que analizamos un tablet partimos de la premisa de que, salvo honrosas -y mínimas- excepciones, la cámara no va a ser uno de sus apartados estrella. Es por ello que la ausencia de una en el modelo del año pasado, no nos supuso ningún tipo de trauma (y más si la propia ASUS reconocía que no había sido capaz de conseguir nada "apañado"), pero claro ahora que las cosas han cambiado no podíamos dejar de echarle el vistazo de rigor.


Si te parece, comenzaremos el repaso por su aplicación, que viene a ser exactamente igual a la de las últimas versiones de Android. Ésta se caracteriza por el minimalismo más absoluto, mostrando en el centro el disparador virtual, a la izquierda el menú para seleccionar entre los modos foto, vídeo, panorámica o esfera, y a la derecha las opciones más básicas de configuración: exposición, opciones o cámara frontal. No se puede decir que el menú de opciones sea uno de los más avanzados que hemos visto últimamente, limitándose a ofrecer unas cuantas opciones para el balance de blancos, escenas (a saber: acción, noche, atardecer, fiesta o ninguno), un temporizador o el tamaño de la captura. Las grandes ausentes son por supuesto la gestión de ISO o el tan de moda HDR, pero dado que se trata de una "cámara de por si acaso", tampoco nos pondremos muy exigentes. Un detalle importante, si te preocupa perder estabilidad a la hora de maniobrar por sus menús, es que también podrás acceder a ellos con una pulsación prologada en cualquier zona de la pantalla, o realizar la captura con los botones de volumen.
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Si te somos sinceros, hasta cierto punto nuestras expectativas eran bastante bajas con respecto a la cámara del Nexus 7, pero sus 5 megapíxeles han sabido -para nuestra sorpresa- dar la talla mucho mejor de lo esperado. Salvo algún que otro desatino aislado, las capturas han sido bastante nítidas y detalladas, ofreciendo colores vibrantes y naturales. No obstante no todo ha sido un camino de rosas, resultando sus principales enemigos la luz demasiado directa, que blanqueaba un poco la toma, y la falta de ella, que incrementaba notablemente el ruido. Pese a todo, la sensación general ha sido de rapidez y efectividad, cosa que no está nada mal si tenemos en cuenta que estamos ante un tablet low cost.

En su cara opuesta nos encontramos con un sensor de 1,2 megapíxeles para realizar videoconferencias o autofotos. Su funcionamiento es el correcto, sin llegar a darnos grandes alegrías: es capaz de captar bien las facciones del sujeto durante una conversación pero, como podrás imaginar, también peca de bastante ruido.



La captura de vídeo sigue unos derroteros similares: aceptables para tratarse de una tableta, pero nada que ver con lo que podríamos esperar de un terminal de gama alta actual. A pleno rendimiento la unidad es capaz de grabar a 1080p y 30 FPS. La calidad de imagen no es espectacular, pero afortunadamente la escena se mantiene más o menos enfocada durante la mayor parte del tiempo. Harina de otro costal es la falta de algún tipo de estabilizador de imagen, que hace que todos los vídeos aparezcan algo movidos, o el constante zoom en busca de un mejor enfoque en situaciones complejas, pero de nuevo en la línea de lo que podríamos esperar con otros dispositivos similares. El sonido tampoco es de sobresaliente, sobre todo en exteriores, pero al menos es capaz de reflejar con fidelidad la situación sin captar demasiado ruido de fondo.


No podíamos dar por zanjado este apartado sin hacer mención a su desempeño multimedia. Si en el apartado de pantalla alabábamos el paso adelante dado al ampliar su resolución, éste es uno de los principales beneficiados. A esto hay que sumar las mejoras aportadas por Google y ASUS en la parcela del sonido para lograr que éste sea mucho más envolvente y tenga un volumen adecuado en la mayoría de situaciones, películas o juegos, y es que nuestro protagonista ha dejado por fin el audio en mono para optar por el estéreo (cada pasito cuenta).

Disponibilidad

En caso que el nuevo Nexus 7 haya logrado despertar tu curiosidad, debes saber que tienes varias opciones disponibles tanto en las principales distribuidoras como en la propia Google Play Store. El modelo más básico es el que combina WiFi con 16 GB de almacenamiento, que se cuelga un precio en España de 229 euros. Le sigue de cerca un modelo con esta misma conectividad pero unos algo más desahogados 32 GB de espacio por 269. Por último, pero no por ello menos importante, cierra el desfile la versión con LTE y WiFi, también con 32 GB a tu disposición, y un precio de 349 euros.

Conclusión

A estas alturas de la película ha quedado demostrado que la primera hornada del Nexus 7 marcó un antes y un después en el terreno tabletoide, dejando claro que un dispositivo de bajo coste no tiene por qué renunciar a unas exigencias mínimas, ni ser necesariamente un ladrillo. Naturalmente no estaba exento de algunos flecos por terminar de pulir y aquí es precisamente donde entra en juego el Nexus 7 (2013).

La unidad ha sabido apretarse el cinturón para hacerse más manejable y, de paso, ganar algunos enteros a nivel de construcción. Evidentemente con este salto no llega a competir con el segmento Premium, pero ni falta que le hace porque ha sabido encontrar su hueco y meterse en el bolsillo de quienes se conforman con que su tablet lleve a cabo las labores más básicas o simplemente no están dispuestos a pagar más de la cuenta. Su otro gran aliciente es, por supuesto, su pantalla, que luce una resolución mucho más acorde a los cánones actuales y con un brillo suficiente para transformarlo en un todoterreno para consumir vídeos o juegos en casi cualquier lugar. Tampoco se queda atrás la llegada (por fin) de una cámara a su espalda, que si bien no llega ni de lejos al sobresaliente, puede sacar al usuario de algún que otro apuro, o la inclusión de carga inalámbrica, que le aporta un extra de comodidad y vanguardia.


En el lado menos halagüeño nos topamos con que su diseño es tan minimalista que puede pasar desapercibido entre el resto de la marabunta -para nosotros al menos se ha quedado sin ese toque diferenciador de la generación anterior. Sí que es cierto que la unidad ha perdido algo de tripa, pero a cambio acusa un notable tijeretazo en su autonomía, justo ahora que monta una pantalla más exigente. Además, por mucho que sus creadores quieran hacernos ver que la razón de ser de su desproporcionado marco es la ergonomía, seguimos teniendo la sensación de que el conjunto ganaría algunos puntos más si pudiéramos restarle los centímetros que "le sobran" por sus laterales.

Como ves, el Nexus 7 (2013) sigue teniendo puntos a favor y alguno que otro en contra, que podrán pesarte más o menos en función de cuál sea exactamente el jugo que le quieras extraer. Pese a todo, concluimos su análisis con la sensación de que hasta la fecha, es la opción más completa y versátil dentro de su franja de precios.
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