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Samsung Galaxy S6 Edge, análisis: el futuro era curvado

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Tengo en mente la escena de una película: Neo (Keanu Reeves) en 'Matrix' con un teléfono en la mano, un Nokia 8110 con tapa deslizable. Recuerdo que por entonces parecía algo casi del futuro, un gadget inalcanzable y muy avanzado que tardaría años en poder tener en mis manos. Una sensación parecida me invadió cuando vi el Galaxy S6 Edge por primera vez -y después de más de una semana probándolo aún me ocurre a veces. Su diseño con una pantalla curvada que parece que no tiene fin es sin duda la más clara muestra de que Samsung ha sabido dar un paso más allá, reinventarse y traernos al mercado un smartphone que hace girar la cabeza a cualquiera. Pero, ¿es todo belleza o hay algo más dentro que merezca la pena? Te lo cuento tras el salto.

Sígueme.

Gallery: Samsung Galaxy S6 Edge: Análisis | 31 Photos

Diseño, pantalla y sensaciones

Qué decir del diseño que no estés viendo con tus propios ojos. El Galaxy S6 Edge impresiona nada más tenerlo en la mano y el 'wow' ha sido una constante cada vez que lo he mostrado a alguien durante estos largos días de prueba. El smartphone cuenta con un cuerpo donde su pantalla curva es la reina de la fiesta, un panel AMOLED Quad HD de 5,1 pulgadas que es todo un disfrute para lo sentidos y cuyos laterales infinitos dan una sensación de amplitud incapaz de conseguir ni por el teléfono con el marco más fino –lo siento Sharp, había que señalarte.

Un lateral metalizado y una espalda de cristal terminan por completar un diseño espectacular, digno de un tope de gama y con claras razones para levantar las envidias del resto de fabricantes. En estos momentos tengo en mente tres diseños que me parecen muy atractivos: el iPhone 6, el One M8 –el escalón del M9 me hace inclinarme por su antecesor- y el Galaxy S6 Edge, siendo sin duda el ganador este último precisamente por su atrevido panel.

Seguro que sus curvas sin embargo también te causan cierto resquemor: ¿son cómodas a la hora de agarrar el teléfono? Te contesto: sí y no. A pesar de que pudiera creerse que los laterales podrían provocar demasiadas activaciones y toques por error, lo cierto es que en el día a día pocas veces nos hemos encontrado con este problema. El bisel de aluminio tiene la anchura suficiente para que podamos agarrarlo cómodamente, y sumado al marco de la pantalla hace que a la hora de agarrarlo evitemos encontrarnos con problemas de toques no deseados.

La pantalla curvada es un elemento que eleva al terminal sobre cualquiera de sus competidores pero, ¿para qué sirve? En estos momentos su función es anecdótica. Básicamente tendremos un menú con cinco accesos directos de contactos desde los que poder hacer una llamada o enviar un correo electrónico, siempre y cuando te encuentres en la pantalla principal. No ofrece la opción de enviar un mensaje por WhatsApp u otra aplicación, por lo que queda bastante limitado. Además de eso, a la hora de recibir una llamada, si tenemos el teléfono boca abajo la pantalla se iluminará con el color elegido para cada contacto, identificando la llamada gracias a las estelas de color que desprenderá la pantalla curva. Por otro lado, con la pantalla apagada podremos ver el estado de las notificaciones, la hora y otros mensajes de igual manera que lo hacía el Note Edge, sin incluir ninguna novedad al respecto.

¿Para eso incluyen la pantalla curvada? Pues sí, la utilidad es más bien escasa, y por ahora el fabricante no ha ofrecido demasiadas facilidades para que los desarrolladores le saquen partido, pero está ahí. Estéticamente es lo más avanzado que hemos visto hasta ahora en un teléfono, y eso le permite destacar ante el resto. Es bonita, única y elegante, y a día de hoy es la representación más palpable que tenemos del futuro. Y con eso me vale.

Otro aspecto importante a destacar de este equipo es su botón físico delantero, que ofrece, como ya hacía su antecesor, un lector de huellas. Eso sí, a diferencia del Galaxy S5, ahora *sí* que es un elemento útil y bien implementado. Con el S5 era necesario deslizar el dedo, haciendo que al tercer intento acabaras por deshabilitar la función y volver a otro tipo de protección. Ahora, con el Galaxy S6 Edge (y Galaxy S6, claro), el lector solo necesita que dejes el dedo apoyado -como en el iPhone 5s y el iPhone 6/6 Plus- funcionando increíblemente rápido y bien -me atrevería a decir que incluso mejor que el teléfono de Apple.

La balanza siempre tiene que estar equilibrada y si por un lado Samsung al fin ha sabido hacer un lector de huellas en condiciones, se ha dejado en la mesa de operaciones una cualidad que cada vez aprecio más en un smartphone: ser resistente al agua. Y es que aunque de primeras pueda parece más bien inútil, saber que puedes dejar el teléfono por ejemplo sobre una mesa sin miedo a que algo se derrame es una sensación de tranquilidad a la que me he acabado acostumbrado. Es una lástima que en esta ocasión los nuevos Galaxy prescindan de ella.

Galaxy S6 Edge: Especificaciones técnicas

Samsung Galaxy S6 Edge
Tamaño 142,1 x 70,1 x 7 mm
Peso 132 g
Tamaño pantalla 5,1 pulgadas
Resolución Quad HD, 2560 x 1440
Tipo de pantalla Dual Edge Super AMOLED / Gorilla Glass 4
Batería 2.600 mAh
Memoria interna 32 GB
Memoria externa No
Cámara trasera Sensor CMOS de 16 MP
Cámara delantera Sensor CMOS 5 MP
Captura video 4K
NFC
Carga inalámbrica
Bluetooth v4.1
SoC Exynos 7420 (octa-core)
RAM 3 GB
WiFi 802.11 a/b/g/n/ac 2.4G+5GHz / MIMO

Sistema operativo. El toque justo

Ha costado varias generaciones, pero con el S6 Edge Samsung ha sabido dar la razón a los usuarios presentando un sistema operativo libre de software innecesario y molesto. TouchWiz sigue estando presente, pero lo hace como nunca antes lo habíamos visto: sin llamar la atención. Su aspecto es ligero y sin frivolidades, y desde el primer momento ofrece bastante libertad de personalización sin agobiar demasiado. No he encontrado widgets molestos, y lo único que llama más la atención es el panel de Flipboard que aparece activado por defecto en el panel de la izquierda.

He podido elegir entre diferentes temas con los que poder personalizar el equipo, así como de soluciones de Microsoft instaladas por defecto, e incluso podremos desactivar funciones propias de Samsung como S Health o S Voice, demostrando una vez más la libertad de personalización que ofrece el nuevo TouchWiz.

Algo que no me gusta demasiado es que Samsung sigue instalando una versión de Chrome personalizada cuando la descargas desde Google Play, o que la pantalla Edge sólo muestre la función de los contactos cuando estamos en la pantalla principal. También echo en falta un poco más de integración con el lector de huellas. Limitarlo al bloqueo de pantalla desaprovecha muchísimo el potencial que ofrece, así que espero que encuentren la manera de hacerlo funcionar, por ejemplo, con compras desde el terminal.

La galería muestra muy bien las imágenes almacenadas en la memoria del dispositivo, pero es inevitable mencionar el increíble parecido que guarda con la que podemos encontrar en iOS. Las imágenes se ordenan por fecha de creación, aparecerá la etiqueta del lugar donde se tomaron y podremos reducir la vista hasta reducir las previsualizaciones a pequeños cuadrados. No llega al nivel de iOS con su catalogación por años, pero se parece muchísimo:

Cámara. La mejor

El truco final de Samsung pasa por incluir una cámara que deja con la boca abierta desde el primer disparo. Podría decir incluso que destaca nada más accionarla, ya que con una doble pulsación en el botón de inicio lanzaremos la aplicación de inmediato, a una velocidad endiablada que nos invitará a soltar el primer disparo cuanto antes. Es tan fácil e intuitivo, que he eliminado el acceso directo de la cámara de la pantalla de inicio. Esto obviamente podría hacerlo en otros terminales como los Xperia de Sony con su botón dedicado o los propios Galaxy Camera de Samsung, pero la rapidez ofrecida por el Galaxy S6 Edge no la he visto en ningún otro teléfono.

La cámara ofrece un modo automático que funciona francamente bien. Aunque ajusta automáticamente los parámetros, podremos además activar, desactivar o colocar en automático el modo HDR, accionar un temporizador, controlar el flash y aplicar unos efectos sobre la imagen en tiempo real. Pero también ofrecerá un modo avanzado con el que los más entendidos puedan ajustar manualmente funciones como el modo de medición, el enfoque manual, balance de blancos, ISO y exposición. Cuenta también con un botón de configuración personalizada con el que ajustar varios parámetros de una vez al elegir cualquiera de las tres configuraciones que tengamos almacenadas. De esta forma tendremos opciones básicas que consiguen excelentes resultados, y otras más avanzadas con las que poder dar libertad a la creatividad del fotógrafo.

Por si esto fuera poco, existen muchos más modos disponibles que podremos ir descargando de la tienda de Samsung Apps para así no saturar el menú de modos. Podremos elegir desde modos de alta velocidad, cámara lenta, creación de GIFs, disparo envolvente, etc.

Pero, ¿cómo son las fotos del Galaxy S6 Edge? Los resultados obtenidos con la cámara del terminal son realmente sorprendentes. Sus 16 megapíxeles llegan exprimidos al máximo y no tiene una faceta realmente identificada, ya que se porta genial en todas las situaciones. Así por ejemplo hemos disfrutado de varios tipos de capturas:

Contraluz:

Desenfoque:

Macro:

Exteriores:

Nocturna:

A la hora de compararlo con el que hasta ahora consideraba "el rey", los resultados obtenidos dejan bastante claro que el trabajo realizado por Samsung con el sensor incluido en el S6 Edge es realmente impecable. Además de obtener una fotografía con un tamaño superior gracias a la cantidad de píxeles, el nivel de detalle y rango dinámico ofrecido por el S6 es mejor que el del iPhone 6, y lo único que podemos juzgar en su contra es que en ocasiones el balance de blancos no llega de ser del todo correcto. A las pruebas me remito:

Contraluz con iPhone 6:

Contraluz con Galaxy S6 Edge:

Exteriores con iPhone 6:

Exteriores con Galaxy S6 Edge:

Escena de baja luz con iPhone 6:

Escena de baja luz con Galaxy S6 Edge:

La cámara frontal incorpora un sensor de 5 megapíxeles que simplemente realiza fotos muy nítidas. Podremos hacer uso desde gestos con la mano hasta comandos con la voz para accionar la cámara, así como descargar modos adicionales para disfrutar de otras funciones. Una de ellas es el modo panorámico, que nos pedirá que hagamos una pasada horizontal para capturar una panorámica de grupo.

En el lado de los vídeos nos volvemos a encontrar con imágenes vivas que deslumbran con color y definición, además de ofrecer un sistema de estabilización bastante correcto siempre y cuando no hagamos movimientos demasiado bruscos. Podremos también grabar vídeos a cámara lenta, pudiendo seleccionar velocidades de 1/2", 1/4" y 1/8".

En resumen, la cámara del S6 Edge es la mejor del mercado. Lo es porque nos ofrece un rendimiento espectacular, es rápida, nítida, tiene detalle, no le asusta la oscuridad, saca colores muy vivos (aunque con su pantalla el efecto es todavía más impresionante a la vez que engañoso) y tiene un modo automático que sabe ajustarse perfectamente a la escena. Una de las pegas que encuentro y que no me ha gustado mucho es que la distancia focal tiende a distorsionar mucho la imagen debido al gran angular que ofrece, siendo una de las pocas pegas que he podido encontrar al conjunto.

Batería, pruebas de rendimiento y otros chascarrillos

Llega el temido momento, el del jarro de agua fría. Hasta ahora todo han sido prácticamente arcoiris y unicornios al hablar del Galaxy S6 Edge, pero tengo algo que contarte: su batería, de 2.600 mAh, no difiere de la que podrás encontrar en la mayoría de teléfonos de gama alta. Bajo un uso medio-alto del smartphone, en el que he usado varias aplicaciones, he navegado por internet y, sobre todo, he tomado fotos, el equipo logra llegar al final de la jornada con el tiempo justo para encontrar refuerzo en un enchufe.

Samsung dice que su nueva línea de procesadores Exynos de 14 nanómetros está diseñada para hacer un uso más eficiente de la energía y supongo que así lo hace, sin embargo con ello, solo consigue que el teléfono no se apague a las 6 de la tarde. Olvídate por tanto de los milagros: el Galaxy S6 Edge es genial pero su batería no es mágica y no va a darte más de unas 12 horas de uso bajo las condiciones comentadas. Exprimiendo y tirando básicamente de conectividad WiFi sin salir de casa, he alcanzado las 16 horas y 32 minutos de uso (a falta de un 7%), mientras que una intensa jornada fotográfica llevó la batería a su final tras un periodo de 9 horas de uso.

Ya que hablo de la batería no está de más señalar un aspecto que me ha llamado la atención. Y es que a pesar de lo delgado que resulta el equipo, el Galaxy S6 Edge cuenta con carga inalámbrica integrada, no necesitando de ningún adaptador para ello. El teléfono disfruta así de una prestación bastante cómoda que poco a poco se va viendo con más frecuencia en los equipos, aunque si lo que necesitas es un chute inmediato, lo suyo será que lo cargues por el puerto USB de siempre -ojo, ¡ya no es 3.0!- dado que dispone de carga Super Rápida.

Samsung Galaxy S6/Edge HTC One M9 Samsung Galaxy Note Edge iPhone 6 Plus
AndEBench Pro 10.552 7.404 8.886 --
Vellamo 3.0 3.677 2.874 1.882 --
3DMark IS Unlimited 21.632 21.409 19-912 17.817
SunSpider 1.0.2 (ms) 674 706 788 388
GFXBench 3.0 1080p Manhattan Offscreen (fps) 25 22 18.4 18.2
CF-Bench 62.257 53.579 40.143 --
SunSpider 1.0.2: Dispositivos android probados con Chrome; puntuaciones más bajas son mejores.

Debo confesar que cada vez soy más reacio a mostrar las pruebas de rendimiento de los teléfonos. Creo que muchas veces no reflejan realmente la potencia y las capacidades de un equipo y a veces incluso ensombrecen un equipo de manera injusta. Aún así, no sería justo que no someta a este teléfono a los tradicionales benchmarks, comparándolo además con otros teléfonos que ya han pasado por manos engadgeteras como son el HTC One M9, el iPhone 6 Plus y el Samsung Galaxy Note Edge. Tienes la tabla de resultados sobre estas líneas.

Un tema que seguro que te extraña es la ausencia de tarjeta microSD. Samsung ha decidido prescindir de la ranura para este tipo de almacenamiento en sus dos nuevos buques insignia, el Galaxy S6 y Galaxy S6 Edge, un movimiento a priori extraño pero que encuentra su explicación en las nuevas tecnologías empleadas. Y es que los coreanos han decidido dar el salto a UFS 2.0, una memoria de almacenamiento flash que triplica el rendimiento de las memorias convencionales. Si sientes más curiosidad, en este enlace el medio GSMArena recoge de manera visual este hecho: en sus gráficos es así posible observar la diferencia (a veces bastante abultada) que existe entre el rendimiento del Galaxy S6 y otros tope de gama del momento.

Si los Galaxy S6 y Galaxy S6 Edge emplearan las tarjetas microSD no harían más que ralentizar y capar dicha velocidad, echando por tierra los excelentes números a los que permite llegar la UFS 2.0.

Conclusión

Los fabricantes llevan un tiempo prestándole bastante atención al diseño y en las últimas generaciones hemos visto cómo los tope de gama se han ido poniendo parejos a la hora de hablar de cuerpos trabajados y con intento de marcar alguna diferencia. Samsung, con este Galaxy S6 Edge, ha decidido desmarcarse dentro de esta dinámica y la jugada le ha salido redonda.

El Galaxy S6 Edge es un teléfono atractivo, de excelente construcción y poseedor de una pantalla que no deja infiferente, gracias al atrevimiento de su curva. Esta, de hecho, llegar a hacer sombra a su propio hermano, el Galaxy S6, un terminal que no luce nada a nivel estético cuando se pone junto a la resultona versión Edge.

Junto a un diseño de 10, te encontrarás además con un hardware a la altura de lo esperado, donde se nota que Samsung ha hecho lectura de conciencia y ha decidido meter mano. Es cierto que ya no es acuático, pero si lo consideras un mal menor, este Edge no puede defraudarte, en especial en el segmento de fotografía. No puedo llegar a clasificar la cámara del Galaxy S6 Edge como la "cámara perfecta" pero no me tiembla el pulso al decir que es la mejor que he visto en mucho tiempo. Si te gusta tomar capturas con tu teléfono y entiendes un poco del mundillo, sabrás apreciar lo que te digo.

¿Es el Galaxy S6 Edge el mejor androide del momento? Sin duda alguna, aunque eso sigue sin justificar su elevado precio. El Galaxy S6 Edge tiene un coste de partida de 849 euros, una auténtica pasada bajo mi juicio, por muy buen terminal que sea. Lástima que esta batalla de las cifras esté casi perdida.

[Alexandra Guerrero (Drita) colaboró en la realización de este análisis.]

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