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ASUS Zenfone 2, análisis: luces y sombras a precio goloso

Drita, @drita
10.22.15
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El lanzamiento del Zenfone 2 no es un acontecimiento cualquiera. Para ASUS significa continuar apostando por una nueva gama de negocio, la de la familia Zenfone, que ya inauguró el año pasado con su conocido terminal de mismo nombre. La nueva generación salió así a la venta en España hace apenas 10 días, sin embargo, llevo probándolo bastante tiempo más como para poder contarte bien qué tiene este smartphone de bueno... y de malo. ¿Pensando en comprarlo? ¿con curiosidad por conocerlo mejor? No podrías estar en mejor lugar. Mira tras el salto y te cuento más.

Gallery: ASUS Zenfone 2, análisis | 22 Photos

Un diseño sin sorpresas

En las imágenes estarás viendo que ASUS no se ha calentado mucho la cabeza con el diseño del Zenfone 2. Tampoco podíamos esperar lo contrario: la firma sigue una línea continuista con el Zenfone, de manera que así consigue mantener una identidad en sus teléfonos con el aderezo de pequeñas novedades.

Una de ellas, sin lugar a dudas, es la incorporación del botón de control de volumen en la espalda, una tecla alargada y estrecha con superficie texturizada que ofrece una buena pulsación. ¿Y no es este elemento suficiente razón para aplaudir el cambio? Estarás pensando. Desde luego, si no fuera porque la idea no es nueva y me recuerda demasiado a los modelos G2, G3 y G4 de LG, eliminando cualquier tipo de sorpresa o asombro al verlo -ya puestos podrían haber colocado también el botón de encendido/apagado ahí en lugar de en la zona central superior, que lo hace inaccesible y muy poco práctico.

Hasta el acabado de la carcasa -en precioso color rojo (todo hay que decirlo) en nuestro caso- me recuerda al G3 por su imitación a metal. Quizás apostar por el aluminio hubiera ayudado a darle otro cuerpo y una mejor cara de presentación al teléfono, pero, claro, eso se hubiera cargado uno de los mejores puntos de este equipo, su precio.

El agarre de todas formas no es incómodo (aunque a veces resulta resbaladizo por la suavidad de su citada espalda), algo en lo que ayuda la (ahora más) pronunciada curvatura de su parte trasera. Y ojo porque estamos hablado de un terminal de 5,5 pulgadas. ¿El truco? Pues un dibujo compacto y recortado, con bordes estrechos y no especialmente alto.

Ya que hablo de pulgadas, debo hacer mención a su pantalla, que para algo ocupa el 72% de la superficie del teléfono. La visualización es muy cómoda (las 5,5 pulgadas se han acabado convirtiendo en un tamaño ideal) y el rendimiento más que decente, con buenos ángulos de visión y un contraste correcto (podría ser algo más alto). El brillo se antoja algo menos potente de lo habitual, por lo que en determinadas situaciones en exteriores puede no ser tan cómodo de visualizar.

Rendimiento del equipo e interfaz, su mejor baza

El Zenfone 2 monta en su interior un procesador de cuatro núcleos Intel Atom Z3580 a 2,3 GHz junto a 4 sobrados GB de RAM -al menos en el modelo que he estado probando, el más "top" dentro de las versiones disponibles. Esta configuración da como resultado un terminal de rendimiento muy satisfactorio, rápido, resolutivo y que no debe envidiar nada a terminales que montan otro tipo de chips. Todo se mueve con bastante fluidez y eso siempre es de valorar y agradecer.

Pero donde de verdad el Zenfone 2 encuentra su principal gancho es en su interfaz, ZenUI. Soy una defensora acérrima de los entornos limpios que respetan Android lo máximo posible, sin embargo, en esta ocasión ASUS ha incluido una buena cantidad de herramientas propias que paradójicamente dan mucha libertad al usuario. El fabricante ha decidido de esta forma incorporar aplicaciones como el Control de ahorro de energía, capaz de ofrecer hasta cinco modos de batería diferentes (y un programador propio), cada uno capaz de aprovechar de una forma u otra los recursos del teléfono.

Igualmente desde los menús de ASUS vas a poder administrar el inicio automático de aplicaciones (rechazarlo ayuda a ahorrar memoria), tener acceso a un gestor de archivos (con acceso a equipos de tu red) y hasta liberar memoria de la RAM -'Potencia y aumento' se llama- con solo presionar un botón en el menú de accesos directos. Por tener, tiene hasta un Modo guantes, capaz de aumentar la sensibilidad de táctil de la pantalla si se hace uso de esta prenda, y permite la instalación de paquetes temáticos que cambian los colores y los iconos según el diseño elegido, así como la selección de diferentes tipos de transiciones entre menús. Para rematar, ASUS no se olvida del control gestual del teléfono con lo que llaman ZenMontion.

Gallery: ASUS Zenfone 2 - Capturas de pantalla | 22 Photos

Ni qué decir tiene que ASUS ha aprovechado también para incluir su completo suite de aplicaciones productivas, con un gestor de correo propio, un calendario, etc. Nada especialmente reseñable en esta oferta, quedando ensombrecida por las propias soluciones de Google. A lo sumo me quejaría de hecho de un exceso de aplicacicones por parte de los taiwaneses, que puede llegar a hacerte sentir algo saturado.

Para intentar darle un poco de forma a estas impresiones, las acompaño como siempre con algunos datos numéricos procedentes de conocidas pruebas de rendimiento y su comparación con otros equipos de gama media.

ASUS Zenfone 2 ZTE Blade S6 Huawei P8 Lite
Vellamo 3.0 1.586 2.203 2,128
3DMark IS Unlimited 19.794 7.543 8.841
SunSpider 1.0.2 (ms)* 787 1.457,3 1.956
GFXBench 3.0 Manhattan Offscreen (fps) 13 11 5,8
CF-Bench 30.677 20.955 36.967
*SunSpider: Puntuaciones más bajas son mejores; resultados en Chrome.

La cámara: podrías haberlo hecho mejor, ASUS

Llegamos a uno de los puntos críticos de todo teléfono que se precie, al menos si das importancia al hecho de inmortalizar tus fotos, claro. Hablo, cómo no, de la cámara. El Zenfone 2 monta un sensor de 13 megapíxeles que, al menos en ambiente de buena luz, ofrece unas capturas satisfactorias -no especialmente destacadas pero tampoco duramente criticables.

El problema sin embargo llega por la noche, con unos resultados que no están a la altura de lo que probablemente esperes. La cámara parchea en exceso las imágenes -me recuerda un poco a los resultados del One M9 de HTC que tanto nos sorprendieron (para mal)-, perdiendo además mucha definición en la captura por culta de la falta de estabilizador de imagen óptico. El ruido, como verás en los ejemplos, es evidente. La interfaz de la cámara intenta compensar un poco la carencia con un modo especial nocturno, que ofrece mejores imágenes pero reducidas a solo 3 megapíxeles. No es el único modo que se ofrece, eso sí, colmando al usuario de numerosas opciones de captura (18 en total, sin contar el automático) para fotografiar escenas.

Jpeg

Foto de día, sin flash, f/2.0 ISO 220

Jpeg

Foto con baja luz en modo Automático, sin flash, f/2.0, ISO 1600

Jpeg

Foto de noche con modo Baja Luminosidad, sin flash, f/2.0, ISO 720

Mientras que el rendimiento general del equipo, como ya he dicho, me parece bastante bueno, sin mostrar ningún tipo de ralentización, no puedo valorar de la misma manera la ejecución de la cámara. Tras capturar una foto tarda en procesarla para guardarla -por contra, no tarda al enfocar-, algo no especialmente grave pero que podría llamarte la atención si vienes de otros teléfonos con sistemas más avanzados. Si las exigencias en temas fotográficos son altas, definitivamente el Zenfone 2 no es para ti.

Batería y su famosa carga super rápida

La bateria del Zenfone 2 ofrece una buena autonomía y asegura una jornada completa de trabajo sin tener que andar desesperado por un enchufe. Bajo un uso medio alto (realización de algunas fotos, navegación intensa por internet, brillo a medio nivel y recepción de notificaciones), el smartphone cumplirá más que decentemente. De hecho, si no toqueteas tanto el teléfono, es muy probable que llegues de manera cómoda al día y medio.

Lo mejor que tiene es que además disfruta de carga súper rápida, o mejo dicho, de una de las cargas súper rápidas más rápidas (valga la redundancia) del mercado. En caso de necesitar un chute rápido de energía, el teléfono puede pasar de 0 al 50% de carga en 20 minutos, lo que será de gran ayuda en según qué momentos. Para llegar al 100%, he necesita de una hora y 20 minutos de cable.

Conclusión

El Zenfone 2 se puede considerar un buen teléfono para el precio que tiene. El terminal se vende bajo un coste de 349 euros, en el caso del modelo con 4 GB de RAM y 32 GB que hemos analizado -sube en caso de aumentar el almacenamiento y baja a los 249 euros de partida si se elige con 2 GB de RAM y 16 GB-, una cifra nada mala teniendo en cuenta que estás ante un smartphone que convence por su rendimiento, la buena autonomía (y carga rápida de batería) y un ecosistema al que, si no eres contrario a las customizaciones, seguro que acabas sacándole provecho por sus múltiples funciones y posibilidades. Su pantalla además es bastante amplia, lo que ayuda a que sea un teléfono muy cómodo para el disfrute de contenidos.

No está libre de sombras, claro, y tal vez ni su goloso precio ni su buen desempeño en las áreas descritas ayude a hacerte olvidar que no es el mejor (ni mucho menos) haciendo fotos de noche, que su botón de encendido no está muy bien colocado que digamos, o que en situaciones de sol cegador, puede que mirar su espléndido panel de 5,5 pulgadas no sea la mejor de las experiencias.

Como ves, tienes ante ti una balanza demasiado equilibrada de pros y contras que terminará por caer hacia uno de los lados dependiendo de las prestaciones que más te importen a la hora de buscar un gama media.

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