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Lightberry: El Ambilight casero para los usuarios más avanzados

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El sistema de luces que propone la tecnología Ambilight de Philips ayuda a obtener una experiencia más inmersiva a la hora de ver la televisión. Dicho sistema ha conseguido que algunas de las televisiones de la marca sean populares exclusivamente por la incorporación del juego de luces, sin embargo, muchos usuarios prefieren optar por paneles de otras marcas y acaban quedándose sin esta experiencia visual que tanto llama la atención. Pero por suerte para algunos, en internet han nacido proyectos que intentan igualar e incluso mejorar los efectos del Ambilight, y uno de ellos es el llamado Lightberry.

Este sistema recibe su nombre por cuestiones obvias. Es un juego de luces LED controlado por un Raspberry Pi. Dicho esto, queda claro que vamos a necesitar una tira LED y una de las famosas placa de desarrollo, pero antes de comenzar a describir los componentes, te explicaré cómo funciona el sistema. La idea original del Ambilight es la de iluminar la zona trasera de la televisión para así "extender" la imagen de manera virtual. El efecto es realmente hipnótico, y ayuda bastante a visualizar la pantalla en una habitación completamente a oscuras. Para ello hay que analizar la imagen que aparece en pantalla y mandar la orden adecuada a los LEDs que rodean la zona trasera de la televisión para que éstos iluminen la escena según la imagen que aparezca en la pantalla. Complicado, ¿verdad? Pues Lightberry lo hace todo automáticamente.

El sistema tiene actualmente dos versiones: Lightberry y Lightberry HD. La diferencia radica en los LEDs utilizados. El primero hace uso de una tira personalizada de hasta 64 LEDs, mientras que la segunda utiliza tiras LED de alta intensidad que ofrecen una mayor cobertura y mejores efectos de color. En nuestro caso hemos podido probar el segundo, aunque no hay grandes diferencias a la hora de configurar uno u otro. Pero la magia se produce gracias a una pequeña cajita encargada de enviar las órdenes a los LEDs, y la que tienes bajo estas líneas.

Pero para conseguir hacerla funcionar habrá que seguir una serie de pasos, y aunque la configuración ha mejorado mucho desde sus inicios, lo cierto es que estamos ante un sistema que roza lo casero y que personalmente no recomiendo para todo tipo de usuarios, especialmente los menos avanzados. ¿Qué necesitamos?

En la página de Lightberry podrás encontrar todos los accesorios necesarios para montar el sistema, pudiendo elegir entre opciones más económicas y otras más completas pero a su vez más costosas.

  • Un duplicador HDMI (Splitter): Se encargará de recibir la señal original y enviar una copia directamente a la televisión y otra al sistema Lightberry. Podemos comprarlo en cualquier tienda e incluso usar uno que ya tengamos por casa.
  • Un capturador USB con chipset utv007 para enviar la señal de vídeo duplicada al Raspberry Pi (esto requiere también un convertidor de HDMI a RCA para poder conectar una señal vídeo).
  • Un convertidor Lightberry: Este componente traducirá los pulsos enviados por los pines GPIO del Raspberry Pi en señales de 5V para la tira LED que tendrá conectada.
  • Una tira de LEDs RGB: Podremos utilizar otro tipo de distribución, como RBG, BRG, BGR, etc, aunque la configuración estándar y utilizada en la mayoría de casos es la RGB.
  • Un Raspberry Pi con entrada HDMI (no nos valdrá la nueva Zero) con una distribución multimedia instalada como es el caso de OpenElec (que incluye el plug-in Hyperion, el encargado de analizar la imagen).


Tal y como podrás ver en la imagen que tienes a continuación, la opción de utilizar el HDMI Premium Kit (tercer diagrama) nos ahorra bastantes elementos, algo que es de agradecer ya que facilitará la instalación y reducirá errores y problemas, aunque incrementará el precio final del conjunto. El HDMI Premium Kit se encarga de unificar un Splitter HDMI y un capturador USB con chipset utv007 (el recomendado), así que sólo tendremos que conectar nuestra fuente HDMI y repartir desde ahí la señal hacia la tele y al Raspberry Pi.


Una vez conectados todos los elementos, toca iniciar el sistema arrancando el Raspberry Pi. Gracias a un asistente que se puede descargar desde la web, podremos definir qué tipo de Lightberry tenemos (HD o no), qué tipo de tira LED estamos usando, cuántos LEDs horizontales y verticales tenemos colocados e indicar en qué esquina de la televisión comienza nuestra tira LED. Una vez finalizada la instalación, un bonito efecto de carrusel de color nos confirmará la correcta configuración, y a partir de entonces podremos disfrutar de efectos tan espectaculares como los que te dejamos a continuación.

Parece sencillo, ¿verdad? Lo es, pero lamentablemente podrías toparte con algún que otro problema que requerirá de ajustes demasiado avanzados. En mi caso dispongo de un receptor AV que controla todas las señales HDMI del salón (videoconsolas, receptor de satélite, Apple TV...), y cuando llega el momento de apagar la televisión, si apago el receptor, el Lightberry detecta una señal de vídeo errónea y comienza a mostrar luces aleatorias. Esto me obliga a dejar el receptor encendido, algo que vuelve a generar un nuevo problema: si ninguna de las fuentes de vídeo envía imagen (los dispositivos que emiten están apagados), mi receptor muestra por defecto en pantalla una imagen azul. ¿Sabes qué significa eso? El Lightberry se quedará encendido en azul.

Por suerte hay una solución con la que teóricamente controlar ese problema, y digo teóricamente porque a día de hoy no lo he conseguido. Este ajuste requiere modificar manualmente un archivo de configuración de Hyperion en el que definiremos un nuevo valor frente el color azul. De esta manera, cuando la pantalla esté completamente en azul, las luces se apagarán, aunque obviamente también lo harán cuando mostremos voluntariamente una imagen semejante. He seguido los pasos que indican en el FAQ oficial de la web de Lightberry, pero la cosa no parece funcionar. La solución pasa por un método ingenioso a la vez que cutre, ya que he seleccionado un fondo negro como fondo de pantalla para mi Apple TV, así que sólo tengo que dejar activa la fuente HDMI del Apple TV para apagar las luces. Por ahora esa es mi única salvación.

Como habrás podido comprobar, estamos ante una instalación que requiere de ciertos conocimientos (especialmente en la parte de edición del archivo de configuración de Hyperion), y que para colmo no está muy bien apoyado por la web del fabricante. Las respuestas son muy escuetas, y la comunidad no es lo suficientemente grande como para encontrar soluciones a través de otros usuarios. Una vez comprendido los conceptos, más o menos podremos situarnos en cada problema o cada incógnita, pero echamos en falta un mejor soporte del producto y una mejor explicación del sistema a la hora de instalarlo.

NOS GUSTA

  • Cambia completamente la televisión que tienes en casa.
  • La luz de acompañamiento nos resulta muy agradable y la sensación de inmersión en películas es realmente llamativa.
  • Su precio, aunque de primeras puede suponer un gran desembolso, no nos resulta especialmente caro si tenemos en cuenta los componentes necesarios. Además siempre serán reutilizables, especialmente la tira LED y el Raspberry Pi.

NO NOS GUSTA TANTO

  • El soporte que ofrece el fabricante en su web así como las indicaciones en la instalación.
  • Existen limitaciones a la hora de utilizar receptores AV.
  • Si te acostumbras a tenerlo siempre encendido, no podrás utilizarlo a la hora de ver televisión (a menos que utilices descodificacores HDMI externos en lugar del sintonizador integrado de la televisión).

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