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Así será la ciudad conectada del futuro según AT&T (y sí, tú vivirás en ella)

Drita, @drita
01.19.16
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Siempre que se celebra una feria tecnológica, suele haber eventos paralelos que aprovechan la gran reunión de los medios en un mismo lugar. En el caso del CES 2016, AT&T fue una de las compañías que quiso aportar su granito de arena a la fiesta de los gadgets, organizando el AT&T Summit. En él se mostraban muchas tecnologías desarrolladas bajo acuerdo con otras compañías especialmente destinadas a EEUU, pero también otras soluciones que tienen miras a expandirse por todo el planeta. Es el caso de las fascinantes ciudades conectadas. Si quieres saber cómo será tu futuro viviendo en ellas, mira tras el salto y te cuento más.

Seguro que el concepto de ciudad conectada te resulta algo desconcertante. ¿Qué significa exactamente una ciudad conectada? ¿acaso no disfrutamos ya de antenas y conexiones diversas en nuestras urbes? Evidentemente el concepto va más allá, ya que basa su idea en el llamado Internet de las Cosas. De esta forma, se plantea una ciudad en la que numerosos y muy diversos elementos se encuentran conectados de manera permanente -los pilares básicos son infraestructura, la conexión con el ciudadano, el transporte y la seguridad-, recolectando información y ofreciéndosela en algunos caso también al propio usuario. AT&T pone las bases de dicha comunicación y las diversas desarrolladoras los equipos para que fluya de un punto a otro.

Será el caso por ejemplo de las farolas con luz de bajo consumo y cámaras de vigilancia integradas -imagen de portada- que se alimentan de energía solar gracias a unos paneles instalados en su zona superior. Estarán acompañadas en la misma calle por las Bigbelly, unas papeleras, también con paneles solares en su tapa para alimentarse, que son capaces de avisar a los servicios de limpieza de cuándo están llenas, consiguiendo así que se mejore y agilice la eficacia de recogida de residuos, sólo acudiendo a aquellos puntos que necesitan ser vaciados.

En los edificios será posible también contar con un sistema desarrollado por Moniteye, capaz de detectar una grieta en cualquier lugar de la estructura para avisar así a los responsables pertinentes. Igualmente las calles dispondrán de nuevos postes con con medidor de temperatura y de presión así como sensores con función acústica de sonido, que le permitirán detectar entre dos puntos a qué altura existe algún fallo en una tubería subterránea, evitando por tanto las catas a ciegas y agilizando los arreglos necesarios.

Precisamente los parámetros de temperatura y presión ambiental son dos datos que tendremos siempre a mano con Weather Track, donde también será posible conocer otro tipo de información como el tiempo, el riesgo de precipitaciones, etc., aunque de igual forma podrán consultarse junto a otros datos diversos de importancia en el llamado Smart City Network Operation Center, una solución de control central de la ciudad. En la ciudad inteligente del futuro hay también medidores de agua para gestionar el consumo con IntelliH2O y de luz y se hace uso de Streetline, encargado de monitorear todos los vehículos y gestionar así los aparcamientos de la ciudad para que nuestro movimiento por la urbe sea mucho más eficiente.

No podemos hablar de una ciudad conectada y de aparcamientos sin hablar, claro es, de los coches del futuro. Tuvimos la oportunidad de hablar con Chris Penrose, vicepresidente senior de la división del Internet de las Cosas en AT&T, quien nos contó cómo la gente está empezando a disfrutar ya de los beneficios de la IoT -su entusiasmo chocaba quizás con una realidad en la que muchas personas aún ni conocen el concepto- y cómo cada vez esta tecnología se encuentra más integrada en sectores como el del automóvil. Y es que el número de usuarios que, a la hora de comprarse un coche, piden como requisito el soporte WiFi, nos contaba, ha crecido de manera exponencial, convirtiéndose en una opción tan común como puede ser pedir los asientos en piel, por citar solo un ejemplo mundano.

Le preguntamos a Penrose cómo piensa que será el Internet de las Cosas dentro de 5 años y no duda en contestarnos: más productivo, más conectado y más barato. Importante punto este último ya que aún se trata de una tecnología nueva, que requiere de una importante inversión para funcionar e integrarse y que no ha llegado a todos los mercados. Aunque bueno, eso podría seguir cambiando dentro de poco ya que AT&T nos dejó caer sobre la mesa que pronto tendremos importantes noticias de la compañía en su expansión por España -y hasta aquí nos quisieron contar. Veremos si en la MWC 2016 nos enteramos de algo más.

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