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Por qué el iPad Pro se terminó convirtiendo en mi tablet favorita

Prometo que nunca más volveré a quejarme de las 12,9 pulgadas.
Drita, @drita
03.18.16
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Reconozco ser de esas personas que cuando oyeron los primeros rumores de una tablet de 12,9 pulgadas por parte de Apple se llevaron las manos a la cabeza. ¿En serio era necesario algo tan grande? Mi opinión cambió levemente cuando vi el iPad Pro en persona, aunque durante los primeros días de uso seguí sintiendo que aquel equipo tan hermoso en tamaño y con un lápiz de accesorio no estaba hecho para mi. Cuán equivocada estaba. Ahora, cinco meses después, me he dado cuenta que no solo ha conseguido desplazar a mi adorado iPad mini; ha logrado además convertirse en mi tablet favorita por goleada.

Gallery: iPad Pro | 18 Photos

Cuestión de proporciones

Como decía, las 12,9 pulgadas se me antojaban bastante poco atractivas al principio. Nunca he entendido la necesitad de crear tablets de gran tamaño y permanecí en mis trece cuando me enteré del lanzamiento del iPad Pro. Sin embargo, en poco tiempo fui capaz de adaptarme (sorprendentemente) a las proporciones del dispositivo. Y es que el peso y el grosor del cacharro balancean perfectamente a este iPad gigantón, haciendo que llevarlo encima o sostenerlo en las manos sea muchísimo más liviano de lo que pudiera imaginar. Al poco tiempo me di cuenta que prefería mirar los contenidos en su pantalla en lugar de hacer en el iPad o el iPad mini, llegando un momento en el que las pantallas de ambas tablets me parecían casi diminutas para leer una revista o navegar por webs.

Esta sensación, unida a su ya comentada ligereza (teniendo en cuenta su tamaño), hizo que acabara por convertirlo en el sustituto de mis otros iPads, siendo actualmente mi tablet de preferencia. Es cierto que en una pantalla de casi 13 pulgadas puede llegar a ser algo incómoda de sostener cuando te metes en la cama, pero teniendo en cuenta que no paso largos ratos con la tablet antes de dormir -no te lo aconsejo, en especial si tienes problemas para conciliar el sueño-, tampoco es hecho suficiente como para ensombrecer mi buena opinión sobre el equipo.

Bendito teclado físico

No, Apple no ha inventado la rueda poniéndole un teclado a su iPad Pro, sin embargo, por primera vez para mi, este accesorio ha cobrado una especial relevancia. Debo apuntar que, como verás en las imágenes, el teclado que uso es el propuesto por Logitech -el atractivo modelo creado por Apple sigue estando solo disponible en inglés en España-, aunque a fin de cuentas esto no influye en la utilidad del mismo. Gracias además a su ya comentada pantalla, ahora sí tengo la sensación de esta trabajando con un equipo cómodo, en el que se hace mucho más agradable navegar, ver vídeos y sobre todo manejar documentos cuando estoy sentada en un escritorio.

Debido a mi trabajo viajo con mucha frecuencia y aunque sí es cierto que para manejarme 100% cómoda prefiero OS X con el uso de un ratón, este iPad ya me ha acompañado a más de un viaje en el que sé que mis tareas serán redacción de texto, navegación web y el manejo de correos electrónicos -la pantalla partida me viene genial para estos propósitos, por cierto. La pantalla responde realmente bien -aquí todo se hace por gesto táctil, recuerda, y las apps está creadas para ello-, su visibilidad es muy buena y a nivel de hardware el equipo está más que preparado para rendir de manera eficaz. La batería que incluye además goza de una buena autonomía, de forma que puedo estar un buen tiempo trabajando sin tan siquiera acordarme del enchufe.

Como digo, aún con todo ello, no dejo de ser realista: el iPad Pro sigue teniendo el sistema operativo móvil de Apple, iOS, y eso significa que no constituye un ecosistema tan completo como podría ofrecerlo un sistema de escritorio. Ya he comentado que echo bastante de menos el ratón -subir y bajar la mano para toquetear la pantalla llega a resultarme cansino, además de no ser igual de práctico-, de forma que siempre tengo muy claro qué clases de tareas voy a hacer con el iPad Pro si quiero trabajar con él y dejar el MacBook en casa.

A veces he usado su stylus -un lápiz realmente cómodo de agarrar que disfruta de una precisión muy buena- para seleccionar cosas (a modo de ratón), pero tampoco es ese el propósito del Apple Pencil. Hablando por cierto del accesorio, debo reconocer que lo he usado bastante poco, para tomar alguna nota o firmar algún documento. No suelo escribir a mano con apps en la tablet ni dibujo, por lo que mi perfil de usuario puede prescindir fácilmente de este añadido (y de gastarse los 109 euros que cuesta).

Volver a jugar

Sí, tengo que reconocerlo: he vuelto a jugar en la tablet con el iPad Pro. Llámalo novelería si quieres, pero lo cierto es que con este modelo consumo más contenido multimedia que nunca (apps como la de Netflix están en la primera pantalla de acceso) y eso significa que también juego más. Hay ciertos títulos que se han adaptado expresamente pensando en el grandullón de la casa, de forma que no es de extrañar que juegos como 'The Room Three' te atrapen a la primera nada más arrancarlo (ayuda de nuevo aquí tener un corazón potente como es el A9x, junto a 4 GB de RAM, latiendo entre los circuitos del cacharro). 'Sim City' es otro de esos juegos que seguro que acabarán enganchándote sin remedio, dado que se trata de un plano que se disfruta mucho más en gran pantalla, pudiendo hacer zoom, girando el mapa... en definitiva, moviéndote por tu pequeño imperio.

¿Te gusta 'Monument Valley'? No te imaginas lo mágico que se ve en una pantalla de 12,9 pulgadas. Tres cuartos de lo mismo a la hora de hablar del bonito puzzle de aventuras 'Lumino City', un título bastante conocido que también sabe sacar provecho de la amplitud del panel, su resolución y su buen rendimiento de imagen. [Extra bonus: ya que estamos, no dejes de probar también 'Grim Fandango'].

Una buena idea para sacarle también partido al iPad Pro y su enorme pantalla es hacerse con un controlador Bluetooth. Con él se puede tener una experiencia mucho más real o jugona al contar con un mando en la mano y disfrutar de una mayor comodidad durante el juego.

Es una verdadera lástima que a pesar de que han pasado cinco meses desde el lanzamiento de la tablet, el catálogo de juegos optimizados o especialmente diseñados para el iPad Pro sigue siendo más bien escaso. Como digo, he tenido la suerte de reencontrarme con algunos juegos que me encantan, pero quizás a otros no les convenza la oferta actual existente, echando de menos más juegos de acción o con gráficos más potentes que expriman todo su jugo.

En resumen, el iPad Pro me parece, a día de hoy, el producto más completo dentro de las tablets de Apple y la mejor inversión posible teniendo en cuenta la utilidad que se le puede dar también como compañero de trabajo (sin olvidar al mismo tiempo nunca sus limitaciones, claro). El próximo lunes, la casa de la manzana debería presentar una versión reducida de este equipo, apostando, según los rumores, por un equipo de 9,7 pulgadas, similar a la del actual iPad Air 2. ¿Quitará esta reducción de pantalla encanto a la esencia Pro? Veremos.

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