Image credit:

Xiaomi Mi Band 2, análisis

Mejorando lo actual con el bajo precio de siempre.
0 Shares
Share
Tweet
Share
Save

La nueva pulsera de Xiaomi se presentó con la incorporación de una pequeña pantalla que le permitía ganar cierta independencia respecto al teléfono, aunque eso no le iba a impedir seguir ofreciendo su mejor cualidad: un precio imbatible. En el papel, la nueva pulsera parece no ofrecer grandes cambios respecto a la Mi Band 1S, así que hemos estado trasteando con el nuevo modelo para contarte si merece la pena dar el salto a la nueva versión.

Gallery: Xiaomi Mi Band 2 | 24 Photos

Lo primero que nos llama la atención obviamente es que el tamaño del nuevo modelo supera ligeramente al que nos venía ofreciendo este producto de Xiaomi. Este crecimiento es algo inevitable, ya que es el precio a pagar por la incorporación de la pantalla. Aprovechando el nuevo ancho, se ha incluido un botón táctil que responde rápidamente a los toques, y que servirá para movernos entre el sencillo menú en pantalla, que no será otro que una sucesión de categorías que previamente habremos seleccionado en la aplicación oficial. Tendremos a nuestra disposición la hora (no se puede eliminar), pasos, distancia, calorías, ritmo cardíaco y batería restante. Esas son las opciones que podremos tener activas y entre las que navegaremos simplemente pulsando el botón táctil sucesivamente.



En la parte inferior encontraremos el sensor de ritmo cardíaco, un elemento que ha cambiado ligeramente, ya que ahora los leds verdes de iluminación no son tan potentes y disfruta de una mayor superficie de lectura a la hora de ponerlo en contacto con la piel. Esto parece haber mejorado el rendimiento de la función de medir el pulso, ya que en comparación con la Mi Band 1S, esta nueva Mi Band 2 realiza la medición de manera mucho más rápida. En las pruebas realizadas, el modelo más moderno falló esporádicamente en alguna ocasión, ya que o bien no hacía la lectura o nos daba una completamente errónea que llamaba la atención por ofrecer valores especialmente alto. Aunque en líneas generales ha dejado bastante claro que realiza las lecturas de manera mucho más rápido y fiable que la anterior generación.

Como comentábamos anteriormente, el cuerpo de la pulsera ha crecido ligeramente, pero el fabricante ha sabido incorporar un pequeño detalle con el que mejorar la ergonomía. La pulsera incluida en la nueva Mi Band 2 es mucho más cómoda que la anterior, ya que está fabricada en silicona, siendo más flexible, moldeable y resistente que la versión de termoplástico que ofrece las Mi Band 1S. Este cambio ayuda a estar más cómodos con la pulsera puesta, ya que no se siente rígida en ningún momento. El clip de seguridad es bastante más pequeño, siendo ahora muy fácil de colocar y de retirar (y no por ello menos seguro). Para terminal, la silicona de la correa tiene un tacto realmente agradable, y hace que el producto se sienta algo más Premium de lo esperado.



Lamentablemente tendremos que seguir retirando la pastilla de la correa para poder cargar la batería interna, ya que la pulsera sigue sin incluir algún tipo de sistema que evite esta operación. Y hablando de la batería, ¿cuánto dura? Las especificaciones técnicas aseguran que esta batería de 70 mAh logra alcanzar los 20 días de uso, una cifra increíble que se podrá conseguir siempre y cuando cuides determinados aspectos. Por ejemplo, la monitorización del suelo requiere ciertas lecturas del ritmo cardíaco, y el sensible botón táctil hará que lo pulsemos más de una vez sin querer, por lo que la pantalla se encenderá automáticamente. Todos estos imprevisto consumirán lentamente la batería, y reducirán los 20 días de autonomía en algo menos.

Pero si hay algo que nos molesta especialmente en la Mi Band 2 es el software. Xiaomi sigue ofreciendo la misma aplicación Mi Fit de generaciones anteriores, la cual llega completamente en inglés e incluso en alguna ocasión muestra alguna que otra frase en chino. Las notificaciones no terminan de funcionar en la pulsera, ya que tras configurarlas, no hemos conseguido recibir ningún tipo de aviso. Por tanto, creemos que el fabricante debería de prestar especial atención en este aspecto, ya sufre de una serie de errores que no hacen más que manchar el buen trabajo realizado en el producto. Al menos es compatible tanto con Android como con iOS.



En resumen estamos ante un nuevo producto de Xiaomi de los que apetece comprar. Con un precio rompedor de 29 dólares, esta nueva generación es ideal incluso para los actuales poseedores de una Mi Band 1S, ya que aumenta la autonomía considerablemente y mejora el sensor de ritmo cardíaco con creces. Es algo más grande, pero se siente muy cómoda en la muñeca, así que no deberás de preocuparte por el tamaño, ya que no la notarás que la llevas encima (pesa 16 gramos en total).

Nos hubiera gustado que el botón fuera físico en lugar de táctil, ya que podríamos evitar pulsaciones no deseadas e incluso lecturas del rimo cardíaco. Su certificación IP67 la protege en los días de playa, aunque deberás de hacer sombra para leer la pantalla, ya que con luz solar directa la pequeña pantalla OLED de 0,42 pulgadas sufre con el sol.



Tengas o no una pulsera Xiaomi, esta nueva My Band 2 nos parece un acierto, tanto por el precio como por las prestaciones que ofrece. Así que, a menos que ya dispongas de un reloj inteligente, esta pulsera de medición de la actividad física nos parece un excelente modelo con el que poder empezar a monitorizar tus entrenamientos.

Puedes conseguir la nueva Xiaomi Mi Band 2 por 37,99 euros a través de Gearbest, el distribuidor que nos ha proporcionado los tres modelos para poder realizar este análisis. Las anteriores versiones también están disponibles por 14,13 y 8,83 euros (Mi Band 1S y Mi Band respectivamente).

From around the web

ear iconeye icontext filevr