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Mountain Graphite VR: Monstruoso

Estamos ante una excelente opción gamer para aquellos que no busquen máxima portabilidad.
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Al igual que la conocida película "Monstruoso" (llamada "Cloverfield" fuera de España), este portátil de Mountain escondía una serie de misterios que se han revelado rápidamente cuando se ha dejado ver. Pero antes de que comiences a llegar a la conclusión fácil, las sorpresas que nos ha dado este Graphite VR llegan mucho más allá del tamaño y el aspecto físico. ¿Qué esperas de un equipo de 17,3 pulgadas? ¿Que sea pequeño? Obviamente no estamos ante un equipo que podamos llevarlos de un lado a otro con total tranquilidad, y aunque podremos, sus 4 kilos de peso nos recordarán su instinto sedentario en el momento que intentemos meterlo en la mochila. Pero tiene algo más que eso.

Gallery: Mountain Graphite VR | 26 Photos

Estamos ante uno de esos equipos que apuestan por todo. Con un Core i7 6700 a 3,4 GHz, 16 GB de RAM y una GTX 980 con 8 GB GDDR5, el Graphite VR tiene que insinuarte bastante poco para que te animes a llenarlo de juegos de última generación. Sin entrar en demasiadas florituras, el diseño del equipo nos parece bastante correcto, de líneas sencillas y sin entrar en la clásica estética llamativa que caracteriza a los modelos más jugones. Esto por otro lado hace que carezca de cierta personalidad, aunque también es cierto que se trata de algo a lo que nos tiene acostumbrado Mountain con sus sencillos chasis, parcos en detalles y con la esencia "clónica" de los equipos de antaño. Un ligero toque de personalización llega quizás con una configuración de LEDs RGB que podremos colorear a nuestro gusto a través del panel de control.


Si abrimos la pantalla notamos un robusto sistema de bisagras que mantienen el panel de 17,3 pulgadas perfectamente sujeto, y bajo ella, un teclado QWERTY con teclado numérico integrado con retroiluminación LED que comentábamos anteriormente. La pulsación de las teclas es firme y de buen recorrido, aunque nuestro mayor interés se centra en el touchpad, cuyos botones nos han parecido especialmente cómodos. La única pega la encontramos en la ubicación del mismo, ya que al estar ligeramente descentrado hacia la izquierda podría no resultar demasiado cómodo para zurdos.

Encender el equipo es un homenaje a las memorias SSD. El sistema operativo arranca más rápido de lo que esperas, y antes de que puedas imaginártelo el cuadro de inicio de sesión estará frente a ti. Esto no es más que un prólogo del rendimiento general del equipo, ya que todos los elementos incluidos ayudan a acelerar las tareas del día a día que puedas exigirle a este Graphite VR.



Con esta carta de presentación, es de esperar que los juegos tampoco decepcionarán, y para comprobarlo hemos jugado a Project Cars con las HTC Vive. El juego corría perfectamente, pudiendo girarnos y revisar el entorno con total agilidad y sin saltos. La experiencia de realidad virtual fue realmente satisfactoria, no sólo por el increíble realismo que ofrece Project Cars, sino también por el buen rendimiento alcanzado por el equipo. Además, el panel que monta este portátil es compatible con la tecnología G-Sync de NVIDIA, por lo que supone un aliciente más con el que convencer a los jugadores a la hora de decantarse por este modelo.

¿Pero quema? Posiblemente esta sea una de las preguntas que te haces al imaginarte a la pareja formada por el Core i7 y la GTX 980 a pleno rendimiento. Pues bien, el equipo controla perfectamente las temperaturas gracias a un sistema de refrigeración formado por dos potentes ventiladores y un laberinto de disipadores que se encargan de llevar el calor a las salidas traseras. No hemos notado una temperatura especialmente elevada, y en cuanto al ruido de los ventiladores, se encontraba dentro de la normalidad.

Como era de esperar, el precio de esta bestia gráfica no es especialmente bajo. Su etiqueta comienza en los 3.289 euros, ya que tanto la CPU como la GPU serán componente que no podremos modificar en la configuración personalizada. Simplemente podremos aumentar la memoria RAM, la capacidad de almacenamiento, o adquirir una unidad óptica externa. Se trata de un increíble equipo que rinde magníficamente, pero que al igual que ocurre con el MSI Vortex, llega en un complicado momento con las nuevas GTX 1080 y GTX 1070 asomando la cabeza por el mercado.

Nos gustaría ver por tanto una pequeña rebaja en su precio, o al menos saber que próximamente tendremos una versión actualizada con las nuevas gráficas. De esa manera, este equipo será todavía más interesante, aunque tendría una asignatura pendiente, y no es otra que reducir el tamaño de la inmensa fuente de alimentación.

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