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iPhone 7 Plus, análisis: lo mejor está por llegar

Vuelve a ser 'el mejor iPhone', aunque se sienta un teléfono de transición.
Drita, @drita
10.05.16
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Un año más, un iPhone más. Apple nos presentó hace unas tres semanas a sus nuevos retoños, los iPhone 7 y iPhone 7 Plus, dos teléfonos que recogen el testigo de sus antecesores quizás en demasiados aspectos. Y es que, como ya sabes, estos dos teléfonos han decidido mantener el diseño visto ya años atrás, dejando las novedades importantes para el ámbito del hardware. ¿Será esto suficiente para que merezca la pena su compra? Voy a intentar responderte a continuación. Continúa leyendo.

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Mismo diseño, ahora con resistencia al agua

Lamentablemente para Apple el hecho de repetir diseño se ha convertido en algo tan comentado como el resto de características del teléfono. La gente de Cupertino no se ha calentado en absoluto la cabeza y lejos de mantener la tradición de renovar el aspecto cada dos años, ha decidido continuar con el mismo chasis ya presente en el iPhone 6 y iPhone 6s. Dicen que esto se debe a una simple cuestión táctica y de marketing: el año que viene se cumplen 10 años del iPhone y Apple podría estar guardándose toda la artillería pesada para el teléfono del 2017. Hasta que ese momento, sin embargo, no podemos hacer más que juzgar lo presente, que no es más que un (bonito) dejá-vù manzanero.

Chasis de aluminio, atractivo acabado con bordes redondeados y un buen balanceo del cuerpo vuelven a ser protagonistas de un teléfono que, en caso de apostar por los demandados colores Negro Mate y Negro Brillante, se despide además de las características bandas de las antenas -en el caso del resto de versiones, solo se mueven de emplazamiento, como ya te expliqué por aquí. Solo en el caso del iPhone 7 Plus -modelo objeto de este análisis- hay una diferencia más notable, con la antiestética presencia de la doble cámara -de la que te hablaré después. Ya en mi primera toma de contacto comenté que odiaba la protuberacia que forma el sistema fotográfico del iPhone 7 Plus, no entendiendo cómo Apple, tan curtida en el labor de hacer productos tan bonitos y perfectos (bueno, casi siempre), no se ha preocupado por dejar las lentes a ras de superficie, como por ejemplo sí hace Huawei con su P9.

Al menos la falta de novedad la compensa con la resistencia al agua, una cualidad ya vista en otros teléfonos de la competencia y que por fin Apple ha decidido incluir en su smartphone. Puede parecer una prestación un tanto secundaria, sin embargo, contar con la certificación IP67 puede ahorrarte más de un disgusto. No lo tomes a la ligera.

Una cuestión de puertos

Es hora de meterse de lleno en uno de los aspectos críticos del nuevo iPhone: la desaparición del puerto de 3,5 mm. No es un asunto cualquiera. Apple se ha cargado uno de los conectores más míticos del mundo y aunque no es ni mucho menos el primero en hacerlo, es posiblemente el que más repercusión ha generado por ello. En lugar de mantener esta salida de audio, la gente de Cupertino ha decidido reunificar todo a través de su puerto inferior Lightning, lo que presenta para empezar ya una tesitura importante: o bien cargas el teléfono o bien escuchas música. Las dos cosas a la vez están prohibidas -a menos que uses algún accesorio o carcasa complementaria.

Sí, vale, podrás aludir que pocas veces has estado cargando tu smartphone mientras escuchas música en él con los cascos, pero, hey, la situación se puede dar y Apple te la arrebata de cuajo.

Luego tenemos el dilema de la compatibilidad con otros auriculares. El hecho de usar un conector Lightning te obliga de primeras a emplear los auriculares de Apple o en su defecto a echar mano de unos Bluetooth. Vale, de acuerdo, dentro de la caja del iPhone 7 y del iPhone 7 Plus viene un adaptador Lightning a 3,5 mm para que puedas usar cualquier auricular, pero supone un accesorio más que llevar encima. Me he visto queriendo usar los auriculares típicos que dan en el avión con el iPhone y entonces recordar que tenía el adaptador en la maleta y no podría levantarme a cogerlo en ese momento. Otra situación trivial pero igualmente molesta: ir con el tiempo justo para el gimnasio, ir a echar mano de unos auriculares cualquiera y darme cuenta de nuevo que no sé dónde está el adaptador y que tendré que llevarme, sí o sí, los de Apple.

Lo sé, como digo se trata de situaciones remotas y con poca sustancia, pero forman parte de mi día a día y ponen de manifiesto que para mí, no tener un puerto de 3,5 mm ha sido un fastidio más que una ventaja o simplemente suponer una cualidad sin trascendencia alguna en mi rutina.

Las transiciones sin embargo son así -ojo, se trata de una propia de la firma de Cupertino con un puerto Lightning que no será estándar universal y que no usará po tanto el resto de la industria. En algún momento de todas formas debía dar primer paso y Apple es muy dada a tirarse rápidamente a la piscina con estas cosas. Tendrás sin embargo que tener en cuenta los problemas que pueden ocasionarte el no tener un puerto tan tradicional y habitual en tu teléfono.

Cámara: amor por el zoom

Uno de los grandes rumores acerca de la nueva generación del iPhone 7 era que vendría con un sistema fotográfico de doble sensor. Efectivamente esta propuesta se hizo realidad en el teléfono más avanzado de la pareja, la versión Plus, ofreciendo al usuario una cámara de 12 MP con gran angular (la misma que la del iPhone 7) junto a otra, también de 12 megapíxeles, con teleobjetivo capaz de acercarte mucho más a cualquier objeto o escena. No es la única función que ofrecerá; en breve, el teléfono recibirá una actualización de software (ya disponible en beta, hablo de la IOS 10.1) con efecto de profundidad de campo, una prestación que bien podría haber estado desde un principio para hacer más redonda la experiencia con el nuevo iPhone.

Aún así debo decir que el uso de los dos sensores ha sido una grata experiencia. Por un lado, tenemos la calidad del sensor principal, que es fantástica, gracias entre otras cosas a una mayor apertura (f/1.8 frente al f/2.2 de la generación anterior), lo que permite tomar más luz. Esto puede que en las capturas diurnas no se ponga tanto de manifiesto, pero sí que resulta notable cuando tomas una foto con poca luminosidad, siendo evidente el salto frente al iPhone 6s. Como podrás ver en la comparativa inferior, la degradación del cielo es mucho más suave y sin menos ruido en la toma con el iPhone 7. Los colores, eso sí, parecen estar mejor respetados en el iPhone 6s, con cierta calidad excesiva en el teléfono de nueva generación.

Ver foto a tamaño original iPhone 6s Plus /Ver foto a tamaño original iPhone 7 Plus

Otra toma más, en plena noche, donde se pone aún de mayor manifiesto la captación de luz del sensor en el nuevo iPhone frente al antiguo.

Ver foto a tamaño original iPhone 6s Plus /Ver foto a tamaño original iPhone 7 Plus

Hacemos ahora una comparativa entre el iPhone 7 Plus y el Galaxy S7 edge de Samsung, a nuestro juicio, el teléfono androide (y no androide) con mejor cámara del mercado. Ya el año pasado, en su enfrentamiento con el iPhone 6s Plus, salió mejor parado que el teléfono de Apple, sin embargo en esta ocasión, los resultados son más parejos. El iPhone 7 Plus hace a priori un mejor balance de blancos y su luminosidad está a la altura del gran rendimiento del Galaxy S7. Como punto a favor del terminal de Samsung, diría que hay ciertos objetos mejor definidos en la captura de la cámara de Samsung, aunque no es una diferencia muy escandalosa.

Ver foto a tamaño original Galaxy S7 /Ver foto a tamaño original iPhone 7 Plus

Dejo a continuación unas cuantas fotos más de día con el iPhone 7 Plus, para que observes también su rendimiento en condiciones óptimas de luminosidad.

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Pero si hay algo con lo que de verdad he disfrutado ha sido con el teleobjetivo de la segunda cámara del iPhone. Como explicaba, el teléfono viene con otro sensor de 12 MP con el que podemos realizar capturas con un zoom óptico de 2 aumentos (e incluso forzarlo con otro digital de hasta 10x). El rendimiento de este sensor es realmente bueno, con la toma de imágenes muy bien definidas y una fantástica captación de luz.

Por la noche el rendimiento, como era de esperar, decae, con cierta tendencia al parcheo en según qué escenas y más ruido que en una captura normal. Esto podría no tener mucha relevancia (es lo esperable, ¿no?) si no fuera porque en realidad, cuando no hay luz, el que actúa es el sensor de gran angular y no el consabido teleobjetivo. Lo que estás leyendo. Dada la poca apertura del este segundo sensor, Apple hace un salto de fe de sensor cuando se van a capturar imágenes con zoom en condiciones de baja luz, y emplea su mejor herramienta, aplicando entonces un aumento digital. Una especie de mentirijilla piadosa, comprensible, si lo que se busca es un mejor rendimiento, pero no justificable si se tiene en cuenta que se trata de un detalle que Apple nunca ha aclarado oficialmente -sino que los usuarios hemos acabado descubriendo.

Apreciaciones nocturnas a un lado, las fotos de este artículo, sobre mis primeras impresiones con las Hero5 Black y Hero5 Session, fueron de hecho tomadas con el iPhone 7 Plus, empleando en su mayoría el zoom 2x. Creo que el resultado habla por sí solo, pero aún así, dejo por aquí algunas imágenes más de ejemplo para que te hagas una idea de cómo funciona.

Foto original izquierda /foto original derecha. Sensor de gran angular empleado en ambas (f/1.8)

Foto original izquierda /foto original derecha. Sensor de gran angular empleado en ambas (f/1.8)

Foto original izquierda /foto original derecha

Foto original izquierda /foto original derecha

Foto original izquierda /foto original derecha

La pantalla, el no-botón de inicio y otras cosas

Físicamente parecen iguales, pero en interiormente no son los mismos. Esta romántica expresión define sin duda el planteamiento de los iPhone 6s Plus y iPhone 7 Plus. Ya no es solo una cuestión de cámara, resistencia al agua o ausencia del puerto de auriculares -sus cualidades visibles o más llamativas; también lo es el resto de tecnología que subyace al smartphone. El terminal disfruta del llamado Taptic Engine, un motor que combinado con la tecnología 3D Touch ayuda a ampliar su alcance de retroalimentación háptica (esa suave vibración) para que tocar el iPhone sea terriblemente gustoso. La pantalla Retina HD del iPhone 7 y el iPhone 7 Plus integra esta tecnología en muchas más funciones de iOS así como en aplicaciones propias. También los juegos se aprovechan de esta prestación (es el caso de 'Oz Kingdom' o 'Zombie GS'), haciendo que la experiencia sea mucho más divertida.

Hablando de la pantalla. Ahora dicen que es un 25% más brillante y que viene con la gama de color DCI-P3 (propia de la industria del cine), lo que viene a suponer un mayor rango de reproducción de color que el estándar sRGB, o lo que es lo mismo, disfrutarás en su panel de imágenes más vívidas que nunca. ¿En la práctica? Rara vez serás capaz de apreciar algo así y para valorar un valor del 25% de brillo entre el iPhone 7 y el iPhone 6s también vas a tener que ponerle ganas.

El botón de inicio o 'Home' del teléfono es otro de los grandes ocultos a simple vista. La tecla física ya es cosa del pasado y ahora Apple utiliza sus capacidades vibratorias -cómo suena eso- para hacer que el botón principal responda a la presión como si se tratara del 'Home' de toda la vida -puedes elegir entre tres estilos de clic para personalizar un poco más su uso. Si vienes de un iPhone, al principio cuesta acostumbrarse. Das clic en vano, presionas cuando no debes... en fin, que piensas que puedes llegar a pensar que no te acostumbrarás del todo nunca y hasta es posible que mires con añoranza el antiguo botón. Tranquilo, esta sensación se pasa. Una vez le pillas el truco y dejas atrás ciertos movimientos viciados, la tecla 'Home' se convierte en tu nueva mejor amiga -ni qué decir que el Touch ID sigue funcionando igual de rápido que siempre.

El sonido ha sido otro de los ajustes de tuerca de Apple en su smartphone. Por primera vez, el teléfono viene con dos altavoces estéreo, prometiendo el doble de potencia acústica que el iPhone 6s y un mayor rango dinámico. La verdad es que la diferencia se nota bastante al comparar los dos terminales, con una mayor potencia y calidad de sonido, al menos en el iPhone 7 Plus -en comparación con el iPhone 6s Plus. El trabajo aquí ha sido mejor de lo esperado.

En cuanto al rendimiento, todo fluye y "poco" cambia. Cada generación de iPhone cuenta con un motor superior, siendo en este caso el chip A10 Fusion, con cuatro núcleos "dos de alto rendimiento y dos de alta eficiencia", según Apple. Se supone que los primeros se encargar de funcional hasta al doble de velocidad que el iPhone 6 cuando se necesite, mientas que los segundos trabajando consumiendo solo un quinta parte que los de alta potencia. Una especie de búsqueda de equilibrio para conseguir el mejor rendimiento según las exigencias del teléfono y sin que la batería merme demasiado.

En la práctica no es algo que vaya a llamarte demasiado la atención. Sí, el teléfono será más potente, pero también muchas de sus funciones, aplicaciones y juegos requieren más trabajo, de forma que al final, sientes que el nuevo iPhone va "igual de bien que siempre" -que no es poco. Donde sí que he notado una diferencia importante, más que en el arranque de apps o el desbloqueo del teléfono, ha sido en el buscador del propio iOS, capaz ahora de arrojarme resultados mucho más rápido que antes.

Trabajar con iOS 10, por cierto, es una delicia y el sistema te adapta como un guante a una cacharrería especialmente configurada para sacar lo mejor de uno de los sistemas operativos más maduros y atractivos que existen. Te dejo de todas formas unos números por aquí para que compares generaciones de iPhones en diferentes pruebas de rendimiento.

iPhone 7 iPhone 7 Plus iPhone 6s iPhone 6s Plus
3DMark Unlimited IS 37.663 37.784 24.601 27.542
Geekbench 3 (multi-core) 5.544 5.660 4.427 4.289
Basemark OS II 3.639 3.751 2.354 2.428

Una sensación similar me invade con el tema de la autonomía. Apple reconoce que el iPhone 7 Plus dura sin enchufe una hora más que el iPhone 6s Plus, una cantidad insuficiente como para tener la sensación de que se ha dado un gran salto en el tema de la batería. A la hora de pasar nuestro tradicional test engadgtero de autonomía (teléfonos conectados al WiFi con un video en bucle al 50% de brillo), se arroja que el iPhone 7 Plus dura 14 horas y 10 minutos, una hora y media más que el 6s Plus -y lo mismo que el Galaxy Note 7, por si te interesa. Sí, la diferencia a mejor existe, pero no es algo que destacaría del smartphone y mucho menos lo convertiría en un motivo para su compra -el iPhone 7, por cierto, alcanzó las 12 horas y 18 minutos en la misma prueba, dos horas más que el iPhone 6s.

¿Debes comprarte un iPhone 7 o iPhone 7 Plus?

Y vamos con la pregunta del millón. Por lo general se recomienda que aguantes un par de años entre iPhone y iPhone, ya que los saltos de las versiones 'S' suelen ser atractivos pero discretos. Esta vez además ni tan siquiera existe la excusa de que el diseño haya cambiado, ya que el iPhone 7 y el iPhone 7 Plus son prácticamente copias de sus antecesores.

En caso de que tengas un iPhone 6, un iPhone 6 Plus o un modelo anterior, el salto al iPhone 7 o 7 Plus está justificado, ya que son muchas las ventajas a nivel de hardware que puedes disfrutar con esta edición. Me atrevería a decir que incluso si le das mucha importancia a la fotografía, el salto del 6s o 6s Plus está también contemplado -tú mismo puedes juzgarlo en la sección de la cámara.

¿Nunca has tenido iPhone y estás pensando en el iPhone 7? Arrepentirte seguro que no te arrepentirás. El iPhone 7 (y en especial el iPhone 7 Plus, gracias a sus añadidos) es uno de los mejores smartphones del mercado y una excelente opción para quien busque un teléfono de gama alta bonito, extremadamente eficiente, con un SO intuitivo y una cámara fantástica. No tiene puerto de 3,5 mm y su precio es elevado, pero lo primero se "soluciona" con un adaptador o unos auriculares Bluetooth mientras que lo segundo hace tiempo que dejó de ser una "excusa", dado que el resto de terminales tope de gama actualmente disponibles también se manejan en cifras parecidas.

Aún así, estoy casi al 100% convencida que el iPhone 7/7 Plus no es más que un mero trámite para Apple y que el verdadero ¡boom! llegará el año que viene. Apuesto por un diseño revolucionario -ya es hora de aprovechar mejor tanta banda frontal en el smartphone-, por la maduración de tecnologías tan prometedoras como las presentes en su Taptic Engine o cámara doble, y por la inclusión de otras que ahora mismo ni imaginamos. Por aventurarme, incluso diría que no se llamará iPhone 7s. Pero para confirmar eso aún queda un largo año por delante.

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