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AirPods, análisis: no están hechos para todas las orejas (ni necesidades)

Los primeros auriculares de Apple no son perfectos pero podrían llegar a serlo en el futuro.
Drita, @drita
12.30.16
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Se han hecho tanto de rogar que hasta me parece mentira que los tenga ya puestos en mis orejas. Los AirPods de Apple han supuesto todo un punto de inflexión dentro del historial de la firma, no solo por ser los primeros auriculares inalámbricos de la casa sino también por protagonizar uno de los retrasos más inusuales de la compañía. Nunca llegaremos a saber al 100% a qué se debió esta demora, pero lo importante es que los AirPods ya están aquí, que ya los he podido probar tiempo suficiente para contarte cómo son y, sobre todo, que por fin soy capaz de sacarte de la gran duda que los ensombrece: ¿se caen o no?.

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De nuevo una construcción de 10 y una ergonomía... no tan sobresaliente

Apple siempre ha presumido de contar con productos de diseño atractivo y ciertamente único -¡si hasta tiene un libro carísimo que los repasa todos!-, de forma que no es de extrañar que la construcción de los AirPods sea perfecta. Los auriculares cuentan con un buen acabo, se sienten bien hechos cuando los tienes en la mano y se acompañan de una caja protectora (y de carga) cuyo diseño mantiene la misma línea. Otra cosa, claro, es que la estética de los AirPods te guste, una cuestión algo más subjetiva en la que ya entran preferencias puramente personales.

A mi parecer la estética de los AirPods no es del todo acertada. Ese bastoncillo que se prolonga de la zona del auricular en sí me pareció poco agraciado desde el primer momento que los vi y he mantenido esta opinión después de verlos en directo. El hecho además de que sean de color blanco tampoco suma puntos, ya que creo que hace que se vean más cuando los llevas puestos -y no a todo el mundo le gustará "destacar" por estar usándolos.

El acabado brillante es resultón (es el mismo brillo que tenía por ejemplo el MacBook de color blanco y el que luce su caja -algo sucia por ser blanca, por cierto-) aunque esto, unido al propio dibujo del auricular, hará que no se lleva bien con todas las orejas. Y es que Apple ha decidido que el diseño de sus AirPods es único y si te queda bien, genial, y si no, también. En mi caso debo decir que los auriculares se adaptan bien en mis orejas, aunque mejor en la izquierda que en la derecha, donde tengo continuamente la sensación de que se me va a caer. He andado por la calle con ellos y hasta corrido varios días sin que ninguno se caiga -a pesar de esto, los AirPods no son considerados unos auriculares deportivos, ojo-, sin embargo, un acabado gomoso habría ayudado a adaptarse y sentirse mejor durante el uso, contribuyendo posiblemente a que desaparezca esa paranoia de que los AirPods se te pueden caer en cualquier momento.

El mayor problema que tienen estos auriculares por tanto es que lo mismo se adaptan perfectamente a tu fisionomía como quizás no encajan para nada en tu oreja, sin posibilidad de hacer uso de algún tipo de almohadilla especial que ayude a una adaptación forzada -las marcas de terceros tienen trabajo por aquí. Los AirPods además no cuentan con ningún cable extra de seguridad, por lo que podrías perder uno -en ese caso, Apple vende unidades sueltas. En defintiva, si se adaptan bien a tu oreja, te aseguro que no se caerán -salvo golpe o movimiento brusco, claro-, pero si no es el caso... corres un alto peligro de extravío. Para comprobarlo y salir de dudas, te recomiendo que te pruebes los EarPods -sí, los que vienen con el iPhone- y veas qué tal te sientan, lo que te dará una idea bastante aproximada de cómo te sentirás con los Airpods.

Cuestión de sonido

Los AirPods son algo más que diseño, claro está. El audio de los AirPods de hecho cumple, pero lamentablemente no impresiona. Es cierto que cuenta con unos graves muy potentes y su sonido es nítido, de forma que se puede considerar que son mejores que los EarPods. Aún así, dudo mucho que los audiófilos le den una nota especialmente buena a estos auriculares. Tampoco es ese el público que busca Apple -aunque cualquiera lo diría por su precio. La gente de Cupertino va más en busca del usuario de a pie, ese que ha comprado el iPhone y busca en los AirPods a su compañero perfecto para completar el combo sin que el sonido tenga que ser de 10.

En cuanto a la cancelación de ruido, es correcta que no perfecta: sí, funciona bien, pero disfruto de un aislamiento mucho mejor con mis Jabra Sport Pulse en el gimnasio que con los AirPods -de nuevo aquí creo que el acabado gomoso habría ayudado a sellar mejor y aislar de manera más adecuada el ruido exterior. Aíslan, sí, pero ni de lejos son los mejores haciéndolo.

Cabe destacar eso sí los AirPods en conversación. En las llamadas telefónicas que he mantenido, mi interlocutor ha destacado lo claro y bien que se oía mi voz, no teniendo yo ningún tipo de queja a la hora de escuchar también de forma clara y nítida lo que me decían. En ese sentido, son perfectos.

Algo más que unos auriculares

Apple ha concebido los AirPods como algo más que unos auriculares al uso. Este modelo está creado por y para el iPhone 7 o iPhone 7 Plus, conjugándose de hecho a la perfección con Siri. Solo tienes que abrir la caja para que el teléfono reconozca los auriculares y en cuestión de segundos estarás ya usándolos, disfrutando de una respuesta siempre inmediata y una interacción perfecta -por si tenías dudas, son también compatibles con Android. Lo comprobarás por ejemplo si reproduces música y te quitas un auricular, momento en que la pista se pausa al instante y se reanuda tan pronto como vuelves a colocártelo; si te quitas los dos, se da por cancelada y cerrada la reproducción. De nuevo, al instante y demostrando el excelente trabajo que hace su chip integrado, bautizado como W1.

En cuanto a Siri, será cuestión del uso que hagas de este asistente para determinar lo mucho o poco que te sirvan en este sentido los AirPods. Si no sueles usar Siri en tu vida diaria, te aseguro que los auriculares no te harán cambiar de hábito pasado el novelerío inicial. En caso de que suelas emplear el asistente, los Airpods serán una buena manera de darte un acceso rápido y cómodo a las funciones que ya conoces, con solo tocar cualquiera de los auriculares dos veces.

Lástima que los AirPods no incluyan más gestos, por ejemplo para subir el volumen de la música o pasar de pista. Sí, son cosas que puedes pedirle a Siri, pero que no tenga una forma más directa de ejecutar dos acciones tan básicas de reproducción en unos auriculares me parece un gran fallo.

En temas de batería, Apple ha cumplido bastante bien. Los auriculares duran lo que se promete, lo que significa que vas a poder pasarte unas cinco horas de reproducción sin descanso. Tienes además la caja protectora que además los carga, ofreciendo un chute extra de energía que agradecerás (y mucho). Nunca tienes la sensación de que te vayas a quedar sin batería. Es sin duda uno de los mejores aspectos de estos AirPods.

En definitiva los AirPods son un producto correcto destinado a un público bastante delimitado. Sus mejores bazas para convencerte son su aplastante facilidad de uso y sincronización, lo bien que se llevan con Siri, que usarlos como manos libres es una delicia y que su batería está más que a la altura. En contra tienen una calidad de sonido que podría ser mejor para lo que cuestan (y para ser Apple), que se echan de menos más controles y, por encima de todo, que no están hechos para todas las orejas. Ya solo esto último debería hacerte pensar muy bien si gastarte los 179 euros que cuestan. ¿Mi consejo? Que no los compres por impulso sin habértelos probado antes. Podrías sufrir todo un desencanto al estrenarlos.

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