Image credit:

SpaceX lo ha vuelto a hacer

El Falcon 9 llevó satélites a la órbita y aterrizó en una barcaza flotante.
Share
Tweet
Share
Save

La buena racha de aterrizajes completados por SpaceX en el 2016 terminó con un desastroso intento de despegue en el mes de septiembre que terminó con el Falcon 9 explotando en plenas pruebas de lanzamiento. La compañía investigó rápidamente lo sucedido y acabó confirmando que el problema se debió a una fuga de oxígeno líquido de uno de los tanques. Las operaciones se detuvieron por entonces, y no fue hasta ayer (tras un retraso por el clima) cuando el cohete de Elon Musk volvió a las andadas cumpliendo en esta ocasión una tarea que se había comandado.

El Falcon 9 despegó de la Base de las Fuerza Aéreas Vandeberg transportando 10 satélites de Iridium Next, y sí, tras soltarlos en plena órbita, el cohete puso rumbo a la superficie de la tierra inmediatamente. Aunque en realidad, fue en un buque no tripulado donde aterrizó exactamente, realizando todo el proceso en sólo 8 minutos y diez segundos.


La operación, además de ser todo un éxito, ayudará a la compañía a recuperar la confianza dañada con los acontecimientos del último lanzamiento, además de que para Iridium supone un empujón increíble para poder desplegar una flota de satélites con la mayor rapidez posible. Todavía queda mucho trabajo por delante para que todo este proceso se convierta en una rutina, pero es increíble ver como fabricantes de satélites, la NASA y otras organizaciones quieren tener ya a SpaceX como socio.

From around the web

ear iconeye icontext filevr