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Moto G5, análisis con cinco razones para comprarlo y tres para no hacerlo

¿Sigue siendo el mejor teléfono económico del mercado?
Drita, @drita
05.31.17
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Uno de los grandes teléfonos del MWC 2017 fue uno que precisamente no entra dentro de lo que conocemos como súper smartphones o teléfonos de alta gama. Nos referimos al Moto G5, un equipo que bebe mucho de la marca que sigue representando (a pesar de su "desaparición"), Motorola, y que por ello continúa representando a los equipos de rango medio a buen precio. La 5ª generación de su modelo más icónico ya ha pasado por nuestras manos por lo que, haciendo honor a su nombre, hemos querido darte cinco buenas razones por las que creemos que puedes ser una buena compra para ti, y otras no tan positivas que deberías de tener en cuenta para saber si definitivamente te encaja. ¿Interesado? Pues continúa leyendo.

Gallery: Moto G5, análisis | 18 Photos

Lo mejor del Moto G5

· Buen rendimiento. El equipo se maneja con soltura y responde bien a todas las demandas que le hagas y eso siempre es de agradecer, en especial cuando su sistema interno tampoco es precisamente de tipo "top". Y es que el G5 viene con un procesador Snapdragon 430 de ocho núcleos a 1,4 GHz junto a una Adreno 505, 3 GB de RAM y 16 GB de capacidad interna. Con esta configuración y ayudado por al soltura que siempre proporciona contar con una versión de Android "casi stock", el smartphone hace y deshace a tu antojo, ofreciendo una satisfactoria experiencia con una versión del sistema (7.0, Nougat) que ayuda a que todo fluya positivamente a la hora de cargas aplicaciones o jugar a algún juego, por ejemplo. Hasta los gestos que incorpora el equipo (como es el doble giro de muñeca para abrir la cámara o el agitado del terminal para encender el flash) responden realmente bien y rápido, así como su lector de huellas -situado en la parte inferior- con una capacidad de lectura y respuesta muy buena.

· Autonomía a la altura. Ah... la eterna batalla de la batería. Por muchas buenas cualidades que tengamos en un teléfono, si la autonomía no cumple las expectativas, no habrá mucho que hacer. Pues bien, puedo confirmarte que, en esta ocasión, el Moto aprueba el examen. El equipo ha conseguido estar conmigo toda la jornada con un uso medio intenso y hasta seguir vivo a la mañana siguiente en algunos casos sin haber necesitado del enchufe. En caso de que quieras un dato algo más objetivo, te cuento que en nuestras habituales pruebas engadgeteras, con el teléfono reproduciendo un vídeo en HD al 50% de brillo sin descanso, fue capaz de durar 9 horas y 5 minutos antes de apagarse -se trata de una media realizada tras varios ciclos de reproducción idénticos. No, no se trata de ningún "récord", pero es una cifra decente. La batería por cierto es extraíble, algo cada vez más raro que ver entre tanto diseño unibody.

· Cómodo en la mano. Acostumbrados que estamos a los terminales de súper gran pantalla, encontrarse con uno de 5 pulgadas es ya hasta algo raro. Pero a la vez extrañamente gratificante. Gracias a su tamaño, el equipo se ajusta perfectamente a la mano, devolviendo esa sensación que teníamos antes cuando agarrábamos un smartphone. Ayuda también el agarre el hecho de que los bordes sean más bien planos y anchos -hablamos de un teléfono de 9 mm de grosor-, de forma que los dedos pueden descansar satisfactoriamente cuando se sujeta.

· Mejoras en su acabado. Con el Moto G5, la familia Moto G ha dejado de lucir tan "barata". El equipo de Lenovo se ha ataviado con una espalda metalizada que le da un toque bastante interesante y un aspecto más pulido -el logo en espejo o el aro que rodea la cámara son pequeños detalles que aportan un plus importante al conjunto. Acompaña además la botonería, de igual buen acabado y más que correcta pulsación.

· Precio ajustado. El Moto G5 no tendría sentido alguno si no fuera acompañado de un precio ajustado. El precio oficial de este teléfono de Lenovo es de 209 euros -por esa misma cifra lo puedes encontrar en Amazon-, un coste creo que más que justo para el tipo de teléfono que tienes en tu pantalla.

Ni fú ni fá

· Una cámara correcta. El sistema fotográfico del Moto G5 no es lo suficientemente bueno como para destacarlo como una de sus mejores prestaciones y tampoco tan malo como para incluirlo en la siguiente sección. Esto, de todas formas, no puede implicar que no hable de la cámara, sin duda uno de los elementos claves de todo smartphone que se precie, sea caro o barato -posiblemente en la gama baja de precios es donde más duda o miedo tengas respecto a este elemento. En el caso del G5 su sensor hace su trabajo de forma correcta, pero con ciertas carencias que sin duda debes tener en cuenta. Su comportamiento durante el día es aceptable, con una buena exposición, una más que correcta reproducción de color y un gran manejo del HDR -aunque cuando disparas en este modo tarda un pelín más en procesar la imagen. La definición podría ser mejor a veces, especialmente en momentos en los que decae la luz, con zonas (se aprecia mejor cuando ampliamos las imágenes a tamaño real) no tan precisas como gustaría e incluso con la presencia de cierto ruido en ciertas ocasiones.

Te dejo a continuación con algunas tomas (con recorte) y con una galería de más fotos de ejemplo realizadas por mi compañero Jamie Rigg, de Engadget en inglés.

Gallery: Moto G5 - Fotos de ejemplo con la cámara | 29 Photos

Lo peor del Moto G5

· Un diseño anticuado. Si te enseñara el teléfono por primera vez, sin más pistas, y te dijera que se trata de un modelo de hace 5 años, probablemente te lo creerías. El smartphone, a pesar de haber mejorado las calidades, posee un diseño bastante básico, con un perfil frontal plateado muy poco resultón -¡ese embellecedor ya pasó de moda, Moto!- y unos marcos de pantalla realmente anchos que le hacen flaco favor al conjunto.

· Mala visibilidad en exteriores. El Moto G5 no puede presumir precisamente de rendir bien bajo el sol. A pesar de que en interiores, la pantalla tiene una buena visibilidad, una vez que sales fuera, puedes verte en grandes apuros en según qué ocasiones. Es cierto que todos los teléfonos suelen palidecer un poco a la hora de enfrentarse a nuestra gran estrella, pero en el caso del G5 la cosa es lo suficientemente evidente como para mencionarlo por aquí.

· No tiene NFC. Puede que esto sea algo que ahora mismo no te importe mucho, pero tu perspectiva podría cambiar pronto, cuando Android Pay llegue a tu vida. Y es que más allá de las opciones de conectividad o transferencia de archivos que puedas usar con el NFC, lo importante será cuando puedas igualmente emplearlo para realizar tus pagos con el móvil. Google ya confirmó que su sistema de pago oficial estará disponible a finales de año en España, de forma que una vez pegado el pistoletazo de salida, será cuestión de poco que esta modalidad a la hora de pagar se normalice. Y será entonces cuando eches en falta poder disfrutar del NFC perdido.

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