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Intenté cambiar al Galaxy S8... pero al final me quedo con el iPhone

Por qué nos cuesta tanto cambiar de plataforma.
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Era muy tentador. Un diseño innovador, unas nuevas formas, prestaciones diferentes... Los que sean usuarios de otros modelos de Android tal vez no lo comprendan del todo, pero quienes llevamos ya varios años de iPhone, sabemos apreciar los esfuerzos por hacer equipos diferentes.

Y ahí estaba el flamante Galaxy S8 en el expositor invitando a ser tocado y que apreciemos sus curvas. Samsung además, hay que reconocerlo, pone toda la carne en el asador en materia de marketing y uno se encontraba el S8 por todas partes: marquesinas, carteles, escaparates... ¿Por qué no dar el salto?

Reconozco que valoré a fondo la posibilidad y casi me dejo arrastrar por el impulso, pero no tardé mucho tiempo en darme cuenta que la maniobra era inviable y es que estaba (felizmente) 'atrapado' por Apple en el iPhone en una jaula de oro de la que en realidad, no quería salir.

¿Cómo dejar atrás el Apple Watch?
Despedirme del iPhone supondría prescindir de sus 'allegados' y entre ellos el Apple Watch y Apple Pay. De pronto descubrí lo esencial que se había convertido en mi día a día pagar con el reloj; un hábito tan integrado que ya lo daba por sentado y si cambiaba de equipo debería olvidarlo de nuevo. Por no hablar de las aplicaciones de salud, de las que descubrí que estaba curiosamente enganchado (horas de sueño, actividad, pulsaciones...).

No sin mis AirPods
Vale, solo por no perder Apple Pay era capaz de seguir a muerte con el iPhone, pero también descubrí que los AirPods eran también absolutamente imprescindibles en mis paseos perrunos. ¿Me iba a quedar sin mis podcasts? ¿Sin atender llamadas mientras cocinaba? Son pequeños hábitos, necesidades creadas, que uno ya no quiere dejar atrás jamás. Y sí, podrás decir que con cualquier auricular Bluetooth puedes disfrutar de las mismas funciones, pero los usuarios de los AirPods sabemos que la integración y experiencia de uso no tiene rival.

FaceTime, Mensajes y Amigos: os necesito
Puede que Apple Pay o los AirPods puedan ser ganchos fácilmente comprensibles hacia una plataforma vistos desde fuera, pero pronto descubrí mi dependencia hacia herramientas que ya he asumido como cotidianas en mi día a día. Todo mi entorno familiar directo usa iPhone: con mi pareja utilizo en exclusiva Mensajes y FaceTime a diario para la comunicación, y Amigos para saber dónde están los más pequeños de la casa. Son detalles menores que de pronto se hacen enormes ante la perspectiva de perderlos.

Y claro, las apps y la experiencia de uso: iOS y el iPhone pueden ser 'aburridos' con la perspectiva del tiempo, pero amigo, qué bien funcionan y qué aplicaciones tan bien hechas. ¿Iba a perder todo esto? Ni loco. La única opción posible sería usar el S8 como segundo móvil, un despropósito y un lujo demasiado caro que desde luego, no me iba a permitir.

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