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Freemium: iPhone X, la segunda revolución

Apple, ante uno de sus mayores retos.
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Bienvenido a Freemium, una sección en la que Jose Mendiola expresa su opinión personal sobre el mundo de la tecnología. Engadget no se responsabiliza ni supervisa los puntos de vista vertidos en estos artículos.

Diez años. Más allá de las filias y fobias que despiertan las marcas, tan empeñadas en 'convertir' a sus clientes a su credo, hay que mirar hacia atrás y reconocer algo que pese a su evidencia, tendemos a olvidar: Apple cambió el mundo de los móviles para siempre con el iPhone, y de eso hace precisamente diez años. Por aquel entonces y a toro pasado, el reto parecía fácil: bastaba con lanzar al mercado un móvil que prescindiera del teclado físico, que incorporara una pantalla táctil que ocupara todo su frontal y que integrara un todo-en-uno en un dispositivo de bolsillo (teléfono, internet, cámara de fotos y reproductor musical).

Esto ahora nos suena a chiste, pero fue al tesón transgresor de Steve Jobs a quien debemos el formato de móviles que tenemos en nuestros bolsillos. Diez años más tarde el panorama es bien diferente: el iPhone ha seguido abriendo camino, aunque ahora sus rivales son tan pujantes que las tornas se han cambiado y es el fabricante de Cupertino quien, en ocasiones, tiene que seguir su camino. Samsung es sin duda uno de los que más está presionando en el terreno de la innovación y Apple no puede ya, mirar hacia otro lado. Su respuesta llegará el próximo 12 de septiembre y de la mano del presunto iPhone X.

Una 'X' con el listón por las nubes

Podríamos pasarnos horas enumerando la lista de deseos de lo que nos gustaría ver en el futuro iPhone, pero los que hayan seguido la evolución del terminal -y sobre todo de la marca- saben que Apple no funciona así: las mejoras llegarán únicamente cuando el fabricante se asegure de que funcionan a la perfección, sin asperezas, y nunca antes. Los de Tim Cook se encuentran, en el fondo, ante una encrucijada: la competencia es tan pujante que no pueden relajarse a la hora de incorporar las necesarias mejoras en el formato del equipo, pero tampoco pueden arriesgarse a que no funcionen según los estándares de la casa.

Y pese a las filtraciones y rumores, nos movemos siempre en el terreno de las especulaciones. ¿Qué incorporará el iPhone X para conseguir un saldo neto positivo de nuevos usuarios? Nuestra apuesta personal es que la casa apuntalará su liderazgo tecnológico en dos ámbitos que mejorarán enormemente la relación con el usuario (y nos ahorramos la palabra 'revolución'): la carga del dispositivo y la seguridad. En realidad, hablar de funciones aisladas en un producto de la marca de la manzana no tiene ningún sentido: ellos trabajan sobre la experiencia de uso, no sobre el hardware de forma aislada.

Todo 'contactless'

Con respecto a la carga, Apple lleva un considerable retraso en relación a sus rivales y quienes hayan tenido alguna vez algún smartphone que soporte la carga inalámbrica sabrán perfectamente a qué nos referimos. No hay cables, basta con colocar el móvil sobre una base y el proceso de carga da comienzo. Siendo algo tan sencillo ¿por qué no lo ha incorporado Apple antes? Posiblemente porque entendían que podían hacer algo mejor que sus rivales y por aquí podrían ir los tiros. ¿Tiempos de carga ultra cortos? ¿Algún estándar nuevo?

Steve Jobs renunció desde siempre al empleo de accesorios en la relación con el móvil demonizando, como recordarás, el stylus; el fundador decía que el mejor stylus era el dedo, pero es posible que esa fase la hayamos ya superado. Siri sigue avanzando a trompicones sin llegar a ser una herramienta infalible que nos haga olvidar el teclado, pero sin embargo, sí podríamos evitar tener que tocar el móvil en otros procedimientos como el desbloqueo del mismo o incluso la aprobación de pagos. Los rumores sugieren que el fabricante podría ir mucho más allá del TouchID, iris o reconocimiento facial: un giro de cabeza podría bastar para todo.

Quedan pocos días para salir de dudas, pero de lo que estamos seguros es que Apple no va a defraudar, por un lado, y lo va a hacer, por otro: para lo primero, presentará nuevos estándares que cambiarán el mercado para siempre y para lo segundo, escucharemos una vez más aquello de "si eso ya lo hacía mi...". En cualquier caso, Apple se ve obligada a revolucionar el mercado una vez más, y en esta ocasión, no bastarán las mejoras incrementales.

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