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Freemium: ¿Carga inalámbrica? Mi experiencia tras semanas de uso

Decir adiós a los cables es ya posible para muchos móviles.
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Bienvenido a Freemium, una sección en la que Jose Mendiola expresa su opinión personal sobre el mundo de la tecnología. Engadget no se responsabiliza ni supervisa los puntos de vista vertidos en estos artículos.

Los propietarios de ciertos smartphones Samsung o LG entre otros, conocen ya bien la importancia que tiene poder cargar tu equipo de forma inalámbrica; esta posibilidad ha sido demandada durante años a Apple por parte de los usuarios del iPhone y, por fin, será una realidad para los que adquieran el iPhone 8 y el codiciadísimo iPhone X. Sin embargo, un servidor decidió hace semanas no esperar a la llegada de estos modelos y comenzar a disfrutar ya de la carga inalámbrica mediante accesorios. Y ha sido una experiencia... transformadora.

Vamos por partes: soy usuario de un iPhone 7 Plus (y temporalmente y de forma paralela, de un Galaxy Note 8) y mi hábito de carga en el primero es el que cualquier usuario del terminal de Apple conoce bien: enchufarlo al puerto Lightning en casa y hacer lo propio en el coche mediante un soporte. Hasta ahí, todo convencional.

Adiós a los cables...

Como no quise esperar a que Apple se animara -por fin- a adentrarse en el mundo de la carga inalámbrica en su smartphone, recurrí a Mophie, un conocido fabricante de accesorios para móviles que cuenta con una gama dedicada por completo a la carga inalámbrica (mediante Qi). Y mi primera adquisición fue una funda-batería de la marca y un cargador Qi genérico de Amazon que contaba con excelentes valoraciones y era muy económico. Con el conjunto en funcionamiento, las ventajas no tardaron en aparecer: llegó la noche y simplemente coloqué el iPhone con su funda sobre el cargador.

El sonido de carga no tardó en escucharse y por la mañana el móvil estaba a tope de batería. Era tan fácil todo que pronto me acostumbré a dejarlo sobre el cargador varias veces al día y hasta me compré un adaptador magnético para el coche, que al tiempo que sujetaba el móvil lo cargaba de forma inalámbrica. Mi fiebre por la tecnología me llevó a completar el kit con una batería externa también con carga wireless: se acoplaba sólidamente mediante imanes a la trasera de la funda y ofrecía una buena dosis de carga.

...Pero no todo es magnífico

La carga inalámbrica ofrece, por mi experiencia, todo ventajas, pero sin embargo también tiene ciertos inconvenientes; el primero y más evidente es la velocidad de carga. Aunque los tiempos de carga dependen de cada dispositivo (y sobre todo de si soportan la fast charge, es evidente que la carga wireless es considerablemente más lenta que la convencional por cable. Esto puede no parecer un problema por las noches -el momento 'natural' de carga de un dispositivo- pero si llegas apurado a casa un mediodía y necesitas una dosis extra de carga para aguantar el día, el Qi no será la mejor opción.

Por este motivo, me he visto en muchas ocasiones obligado a retirar el protector del puerto de la funda para conectar el cable; una sensación un tanto frustrante pero que para nada resta puntos a la experiencia global. ¿Mi veredicto? Jamás volveré a la carga por cable, y eso que ahora mi iPhone ha 'engordado' por culpa de los accesorios, algo no necesario en el Note 8, que se posa con naturalidad tal cual está en la base de carga inalámbrica.

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