Image credit:

¿Te pasearías por un puente impreso en 3D? Estos ciclistas no tienen dudas

El puente se ha inaugurado en los Países Bajos y está hecho de hormigón impreso.
Drita, @drita
10.23.17
Share
Tweet
Share
Save

NETHERLANDS-TECHNOLOGY-TRANSPORT

La ciudad holandesa de Gemert se ha convertido en la primera localización en la que se levanta un puente impreso en 3D destinado a ciclistas. Los responsables de su proyecto pertenecen a la Universidad de Eindhoven y tardaron tres meses en crear las 800 capas que completan los 8 metros de largo que mide la pasarela.

Ahora el puente está abierto y listo para todo aquel que pasee por la zona sobre dos ruedas y quiera cruzarlo -se calcula que serán cientos de ellos, por cierto. Los investigadores tuvieron que desarrollar para la ocasión una nueva técnica de impresión 3D que utiliza cable de refuerzo de acero para crear hormigón pretensado. Una vez terminadas de colocar todas las capas, comprobaron el aguante con un peso de 5 toneladas, demostrando que el proyecto es viable y que, con ciertas mejoras concretas futuras, será capaz incluso de formar parte de estructuras más grandes.

La impresión de hormigón tiene una serie de ventajas sobre las técnicas típicas. La primera de ellas es que se le puede dar cualquier forma, ya que no está limitado por moldes. La segunda es que ayuda además a construir cualquier cosa mucho más rápido, y la tercera y última (y no por ello menos importante) es que resulta más ecológico en el sentido de que no se produce más cemento del justamente necesario -quizás no lo sepas pero la producción de cemento produce altas emisiones de dióxido de carbono debido al calor extremo que requiere, por lo que reducir su cantidad disminuirá el CO2 generado.

No es el primer puente impreso en 3D con esta técnica, ojo. El honor lo tiene una pasarela que cruza un riachuelo del parque de Castilla-La Mancha en Alcobendas, Madrid (España). Se trata de una estructura impresa en hormigón micro-reforzado que mide 12 metros de largo y tiene un ancho de 1,75 metros. No se encuentra en una zona especialmente concurrida o del gran tránsito, pero no deja de ser igual de increíble su instalación.

Si este tipo de técnica se puede refinar aún más para construir casi cualquier cosa que queramos más rápidamente, ¿quién no querría utilizarla para ahorrar tiempo y además ayudar a nuestro planeta? Los investigadores de Holanda por ejemplo indican que aún tienen que crear más estructuras experimentales como esta para poder pensar en un uso masivo, aunque desde luego el tiempo no lo están perdiendo: ya se encuentran involucrados en la impresión 3D de cinco casas que serán próximamente ocupadas. ¿Vivirías en una de ellas?

From around the web

ear iconeye icontext filevr