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Apple Watch Series 3, análisis: este sí que es un buen salto de generación

Mejor batería, opciones deportivas y rendimiento general en tu muñeca.
Drita, @drita
11.15.17
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No podemos negar que Apple juega con ventaja: Android Wear está más muerto que vivo, lo que hace que la mayoría de relojes inteligentes resulten muy poco atractivos ante un futuro bastante incierto. Con semejante panorama, la firma de Cupertino se ha mantenido firme con una apuesta que ha sabido pulir con el tiempo, no tanto a nivel estético como en términos de prestaciones y rendimiento.

He pasado varias semanas con la generación Series 3 del Apple Watch -sin soporte LTE, ojo- y ahora puedo comentarte mejor las ventajas e inconvenientes del nuevo reloj inteligente. Si te interesa, continúa leyendo.

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Posiblemente uno de las mayores pegas que se le puedo poner a esta nueva edición del reloj es que su diseño no ha cambiado. El Apple Watch Series 3 luce exactamente igual que su antecesor, lo que puede empujar a muchos a no animarse con esta propuesta -la ventaja, si lo haces, es que te seguirán sirviendo todas las correas. Los que por el contrario lleguen de nuevas se encontrarán con un reloj de exquisito diseño y buen acabado, en caja de aluminio o acero con un botón lateral (la corona), que se mueve como la seda, y un sistema de intercambio de correas muy bien pensado.

Apple Watch Series 3

Por pedir (que no quede), podría decir que me gustaría que la caja fuera algo menos gruesa, aunque estoy convencida de que Apple terminará consiguiendo una estructura interna aún más compacta para conseguir recortar algunos milímetros. Mientras tanto, debes conformarte con este diseño, disponible en tamaños de 38 mm (más adecuado para muñecas estrechas) y 42 mm, y al que, como ya señalaba, le siguen quedando bien las pulseras de generaciones anteriores.

Tampoco ha cambiado mucho la pantalla respecto a la mencionada edición del año pasado. Se sigue tratando de un pequeño panel OLED (390 x 312) con cubierta por un vidrio Ion-X en el caso de los modelos en aluminio (Sport). Las versiones en acero inoxidable y cerámica usan cristal de zafiro, más resistente, aunque el citado cristal de la versión en aluminio es bastante duro también y jamás me he encontrado con ninguna sorpresa por algún golpe fortuito. El brillo máximo sigue siendo 1000 nits, lo cual es más que suficiente para leer notificaciones y manejarte por las aplicaciones de forma cómoda bajo la luz del Sol -su uso por la calle es una delicia.

Apple Watch Series 3

Hablando de aplicaciones y manejo: el rendimiento del reloj es fantástico. El reloj, que por cierto sigue integrando GPS y es resistente al agua (hasta 50 metros), cuenta con un procesador de doble núcleo S3 -combinado con un nuevo chip W2, que se encarga de las conexiones inalámbricas WiFi y Bluetooth- sobre el que watchOS 4 fluye con soltura. El salto entre aplicaciones y el propio arranque de las mismas es más rápido que nunca, una diferencia que sin ser abismal -tampoco vamos ahora a tirar cohetes ni menospreciar las versiones anteriores- se nota, en especial si vienes de la primera generación del reloj.

Apple Watch Series 3

Más importante aún que dicha fluidez es la batería: es la primera vez que puedo usar el reloj más de un día sin haberlo cargado por la noche -con un uso medio, sin tampoco exprimirle demasiado. Debo avisarte que eso no significa que dure 48 horas intacto; pero hay un avance importante en la autonomía del reloj y ya no me siento tan desamparada como antes por el hecho de que llegue la noche y no tenga un cable cerca. Apple necesitaba urgentemente darle un empujón a este aspecto y por fin lo ha hecho. No me llevaré las manos a la cabeza (aún podría ser mejor, siempre querré más batería), pero no es un mal avance.

Apple Watch Series 3

Una buena manera también de ver lo bien que rinde el smartwatch es usando Siri. El asistente está como sabes presente en el wearable, ofreciendo una respuesta buena y rápida, así como una perfecta identificación de lo que digo incluso en ambientes muy ruidosos. La transcripción es lo suficientemente buena como para que pueda estar tranquila de que el comando se ha procesado correctamente sin comprobarlo en la pantalla -por si no lo sabes, a medida que vas hablándole a Siri, lo que dices se transcribe también en el panel- y la voz de Siri (¡ya habla!) se oye perfectamente.

¿Un problema que le encuentro al asistente en el reloj? Que la pantalla debe estar encendida para que Siri funcione, no respondiendo cuando esta está apagada. Una versión de Siri que escuchase constantemente los comandos sería ideal, aunque, claro, al mismo tiempo esto plantearía otros problemas adicionales que quizás no son deseables, como es el procesado de comandos que no deseamos (¿y si no le estamos hablando al reloj?), un gasto de batería excesivo o el propio conflicto que plantearía la protección de privacidad ante algo que te está escuchando 24/7.

Apple Watch Series 3

Dejando a un lado a Siri, el nuevo watchOS 4 ofrece algunas otras características nuevas también que lucen bien en el reloj. Tienes nuevos watchfaces como el vistoso caleidoscopio o los personajes de Toy Story, que resultando muy simpáticos. Aún así, debo confesar que soy terriblemente clásica (o práctica) y siempre uso la configuración "Modular" con la que tengo a la vista la información del día, la hora, el tiempo, la batería y mi progreso de actividad así como acceso a la app que posiblemente más uso en el reloj: Entreno.

La aplicación de música se ha actualizado también con una nueva apariencia y una mejor sincronización. Las pistas y listas de reproducción individuales se pueden mover con facilidad también, aunque nada de esto te servirá si no eres suscriptor de Apple Music; si, por ejemplo, eres más del team Spotify -como es mi caso-, no vas a poder controlar su reproducción.

Apple Watch Series 3

Antes dije que mi función favorita del Apple Watch ha sido siempre la deportiva. Acudo al gimnasio una media de cuatro días a la semana -o eso intento- de los cuales dos suelo practicar HIIT (entrenamiento interválico de alta intensidad). Cuál fue mi sorpresa cuando descubrí que Apple había introducido precisamente esta modalidad deportiva en su app Entreno. Y no solo está incluida sino que además funciona genial. También hay ahora otros registros como los Ejercicios abdominales o el Boxeo que no hacen más que perfilar el tipo de entrenamiento que hacemos para un cálculo más preciso de nuestro rendimiento (y de paso llevar un registro más detallado de nuestra actividad).

Ahora además puedes conectar entrenamientos en una misma sesión, de forma que si cuando acabo de mi abdominales quiero correr en cinta, no cierro la monitorización de ejercicio, sino que la pauso y añado una nueva que se suma al ejercicio total de la jornada.

Apple Watch Series 3

En cuanto al anillo de actividad, también puede ahora, para bien o para mal, ofrecer notificaciones más proactivas, diciéndome cuánto tiempo más necesito caminar para alcanzar mis objetivos al final del día. Bastante útil para intentar mantener un mínimo diario que te mantenga en movimiento.

Ojo, el Apple Watch *no* es capaz de sustituir a un reloj deportivo especializado. Pero si eres un deportista habitual que no exige en extremo todo tipo de parámetros deportivos, es muy probable que con el Watch Series 3 tengas más que cubiertas tus necesidades. Su medición de ritmo cardíaco además es bastante buena, por lo que no tienes que dudar sobre su precisión en ese aspecto.

Apple Watch Series 3

Hablando de la medición cardíaca, hay una función nueva en el Watch que me gustaría destacar especialmente. Se trata de la medición diaria que en segundo plano el reloj hace del corazón, siendo capaz de avisarte si detectar que algo va mal. Si por ejemplo el Apple Watch sabe que estás sentado y aún así tienes el ritmo a 120, el wearable se encargará de avisarte -no es normal que tengas ese ritmo en reposo-, de forma que el smartwatch se convierte así en una poderosa herramienta diagnóstica capaz de alertarte de que algo no va bien -e invitándote a que acudas al médico. Me parece un elemento diferenciador y extremadamente poderoso del que quizás no se habla lo suficiente.

La competencia

Como antes decía, Android Wear flaquea, lo que hace que Apple pueda jugar en un terreno extremadamente cómodo. El LG Watch Sport tiene la ventaja de venir con Google Assitant y de ofrecer un entorno quizás algo más flexible que watchOS en términos de personalización. Cabe decir que dispone además de soporte para SIM -algo que Apple también ofrece en una versión del Apple Watch Series 3 aún no disponible en muchos mercados, incluido España. El cuerpo eso sí es notablemente más grande, aunque tiene una pega aún mayor: no se vende oficialmente en España, por lo que te será difícil considerarlo una alternativa.

Samsung cuenta con su Gear S3 en versión Classic y Frontier, pero de nuevo estamos ante modelos más grandes, no aptos para todas las muñecas. Su bisel giratorio es una delicia y su diseño redondo es justo lo que le falta al Apple Watch para ser más parecido a un reloj de verdad. El Frontier tiene además funciones deportivas interesantes, aunque su SO es... Tizen OS.

Conclusión

El Apple Watch Series 3 es una fantástica evolución de su antecesor. Es más rápido, cuenta con una mayor autonomía y viene con nuestras prestaciones, como la ya comentada monitorización de nuestra frecuencia cardíaca. La integración de hardware y software ha mejorado, sintiéndose que todo encaja aún mejor que en ediciones anteriores -que ya es decir.

Por sacarle alguna pega, señalaría el hecho de que sigue manteniendo el mismo diseño desde el principio y que su versión con tarjeta SIM aún no está disponible en muchos mercados -sin duda se trata del plus diferencial más importante de todos respecto a versiones anteriores.

¿Debes comprarte un Apple Watch Series 3? Si quieres un smartwatch de excelente acabado en el que consultar notificaciones, hacer uso de múltiples apps y usar en el gimnasio, este puede ser un gran compañero para ti. Respecto al Series 1, el paso hacia adelante se nota y creo que la diferencia de dinero que gastes de más, en este caso, compensa -la primera generación sigue vendiéndose por 269 euros.

Si quieres que tu wearable sea independiente, desde luego que este no es tu modelo: el Apple Watch sigue dependiendo del iPhone para muchas cosas y habría que esperar a que la versión LTE llegue a más mercados para comprobar si es capaz de "andar solo". Si es que llega, claro.

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