Image credit:

Razer Phone, análisis: una exótica serpiente que aún necesita mudar la piel

Un gran terminal que todavía necesita camino por recorrer.
0 Shares
Share
Tweet
Share
Save

Un teléfono para jugadores. No es la primera vez que nos topamos con un terminal que luce esta descripción. Atrás quedaron los N-Cage y Xperia Play, olvidados en un cajón tras pasar sin pena ni gloria por un difícil mercado en el que buques insignia con otro tipo de características se hacen con los primeros puestos del mercado. Pero, ¿es necesario un teléfono para jugones?

Puede que Razer se haya hecho la misma pregunta antes de diseñar su dispositivo, y puede que justo eso sea lo que haya definido finalmente al terminal. Y es que, viendo sus especificaciones técnicas y carta de presentación, ¿quién no querría un Razer Phone? ¿sólo los gamers? Seguro que no. Con un diseño muy elegante aunque marcado por dos grandes biseles frontales, el Razer Phone deja muy claro que no escatima en detalles. Es fácil adivinar la herencia de Nextbit viendo su diseño, idéntico al Robin que pudimos conocer hace unos meses, sin embargo, algunos detalles permiten al Razer Phone brillar con luz propia.



Volvamos a los marcos frontales. Muchos podrían pensar que estamos ante un Xperia más de Sony. La marca nipona sigue apostando por terminales de líneas rectas y pantallas muy normales a las que les da miedo buscar los bordes del teléfono, y eso es justo lo que ofrece Razer. Sin embargo, la razón de este diseño se puede encontrar en la calidad de componentes, ya que si por un lado el panel es un IGZO de 5,72 pulgadas con un refresco de 120 Hz, por otro lado tenemos que el sistema de sonido ofrece dos potentes altavoces estéreo que asombran en la primera nota musical que reproducen. Esos dos componentes de máxima calidad limitan un ejercicio de diseño más acorde a los tiempos que corren, y muestra uno de los muchos sacrificios que la marca ha debido de tomar a favor de la lista de especificaciones técnicas.



Jugar a 120 Hz con un sonido increíblemente nítido y potente es algo que sorprende de inmediato. La experiencia de juego es estupenda, y marca inmediatamente la diferencia a la hora de comparar el Razer Phone con otro terminal de similares especificaciones. Y es que teléfonos con Snapdragon 835 los hay a patadas, pero la combinación de la pantalla y el sonido son esenciales a la hora de destacar. Eso sí, tendremos que utilizar la aplicación de optimización de juegos que Razer nos ofrece para poder formar el modo de visionado a 120 Hz en los juegos que queramos. Se trata de una herramienta que básicamente nos permitirá moderar el uso de la máxima tasa de frames y la resolución máxima de la pantalla para mantener un equilibro entre el consumo energético y el rendimiento máximo del terminal.

En líneas generales el teléfono se siente como esos increíbles portátiles de 17 pulgadas que muchas marcas ofrecen. Son equipos que lo tienen todo, muy potentes y casi sin ninguna limitación, sin embargo, olvidan lo que precisamente les define: la portabilidad. Algo así sentimos con el Razer Phone, que tiene de todo y es increíblemente potente, pero sus 158 milímetros de altura y 197 gramos de peso están lejos de definir a un teléfono cómodo.



Al menos han sabido encontrar un buen lugar para el lector de huellas, que llega integrado en el botón de encendido a un lado de la pantalla. Ni muy alto, ni muy bajo, simplemente donde el pulgar tiende a tocar, aunque serán los diestros los que se sientan más cómodos en la acción de desbloquear.

La peor noticia llega sin lugar a dudas con la cámara. El fabricante presume de un conjunto de doble sensor con ópticas de f/2.4 y f/1.7 en teleobjetivo y angular, respectivamente. Sonaba bien, pero lamentablemente los resultados conseguidos no aportan nada bueno si tenemos en cuenta las pretensiones de este teléfono y el precio con el que llega al mercado. El resultado son fotografías que se defienden de día y que sufren gravemente en condiciones de luz desfavorables. Para colmo la interfaz llega sin modos de captura, un modo retrato que no estarán disponible hasta el año que viene y un único modo en HDR que tarda una eternidad en procesar.



Estas carencias hacen que la doble cámara se sienta bastante inútil en el terminal, aunque esa sensación es culpa también del zoom progresivo desarrollado por Razer, ya que a la hora de aumentar la imagen cuando se realiza la foto pasaremos de una óptica a otra sin percatarnos. Es quizás el único punto favorable que podemos sacarle a la cámara de este Razer Phone.

Otro de los puntos que menos nos gusta está relacionado con el software, y no por la incorporación de aplicaciones de terceros (no hay software extra más allá del optimizador de juegos y la tienda temática), sino por la versión del sistema. Un lanzamiento a finales del 2017 no puede llegar con Androrid 7.1.1, y eso es lo que ocurre con el Razer Phone. Android 8 Oreo llegará, pero será durante el primer trimestre del 2018. Al menos el sistema viene con Nova Launcher Prime de serie, que permitirá ajustar muchísimos parámetros de la interfaz del sistema. La tienda de estilos de Razer también presenta infinidad de themes inspirados en juegos, incluyendo fondos de pantalla, iconos, tonos de llamada, etc. Ya sabes, todo muy gamer.



Durante las pruebas realizadas no hemos encontrado ningún problema de rendimiento, al contrario, todo ha ido suave y hemos cambiado mil veces de juegos con el lanzador de aplicaciones. Esto es posible en parte gracias a los 8 GB de RAM que esconde el teléfono en su interior. Una bestialidad que posiblemente no tenga mucho sentido para algunos, pero que desde luego ayuda para tener varias aplicaciones en ejecución e incluso retransmitir en directo mientras jugamos.



Tanta potencia y tanto derroche afectará obviamente a la autonomía del teléfono, así que Razer ha decidido incluir una generosa batería de 4.000 mAh para evitar problemas. Con esa capacidad, se consigue un equilibrio entre las grandes cifras de las especificaciones y la autonomía del terminal, pudiendo alcanzar casi un día y medio de uso en el mejor de los casos. De todas formas, hay que aclarar que dicho récord se consigue dando prioridad a tasas de refresco de 60 imágenes por segundo, por lo que, en caso de disfrutar de la suavidad de los 120 Hz, la vida de la batería disminuiría hasta alcanzar valores más comunes entre otros terminales del mercado.

En líneas generales estamos ante un teléfono muy peculiar, muy interesante y a la vez muy experimental. Experimental por venir de quién viene, una marca con un nicho muy marcado a la que posiblemente le cueste conseguir nuevos usuarios. Peculiar porque aún incluyendo tecnología punta e innovadora, se permite fallar en detalles como el rendimiento de las cámaras u optar por un panel LCD en lugar de un AMOLED que permita exprimir al máximo la calidad visual. E interesante porque incluso sin contar con un gran apoyo, estamos seguros que este Razer Phone servirá para marcar una nueva tendencia entre el resto de fabricantes, ya que una pantalla de 120 Hz se nos antoja ahora mismo esencial en un teléfono.



Es sin lugar a dudas una genial apuesta por parte de Razer, y no podemos más que aplaudir el valor que han tenido en ejecutarla, sin embargo, hay aspectos mejorables que nos gustaría ver en una segunda generación. Su precio de 749 euros tampoco será de mucha ayuda, ya que el público que ya tiene en el bolsillo es bastante joven, y en el caso de poder gastarse dicha cantidad, es posible que su ángel de la guarda le acabe recomendando invertirlo en un portátil o una nueva gráfica.

From around the web

ear iconeye icontext filevr