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Así es el temido misil balístico de Corea del Norte

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El mundo se volvió a sobresaltar tras un nuevo lanzamiento de un misil balístico por parte de Corea del Norte, y esta vez parece que sí que hay serios motivos de preocupación para las autoridades de Estados Unidos, el enemigo confeso del régimen. El lanzamiento demostró que el país contaría ya con la capacidad de armar nuclearmente el arma, y lo que es peor, su alcance, sobre el papel, le daría para hacer blanco en prácticamente cualquier ciudad del territorio estadounidense.

El Hwasong-15 -evolución del Hwansong-14 -habría alcanzado una altitud de 4.475 km, según datos que ha hecho públicos el régimen de Kim Jong Un, y para que te hagas una idea, esta cifra supera en diez veces la altitud a la que orbita la Estación Espacial Internacional. En esta ocasión, el misil dibujó una trayectoria elíptica a efectos de demostración, pero de haber sido más plana, habría logrado recorrer una distancia de unos 13.000 kilómetros, que le daría para alcanzar holgadamente Estados Unidos e incluso Australia.

Sin embargo, en esta prueba recorrió 'apenas' 900 kilómetros para caer en el mar de Japón, aunque sin sobrevolar el país como en ocasiones anteriores. En cualquier caso, este misíl está rodeado de incógnitas y todos los datos que manejamos son especulaciones en base a las imágenes y trayectoria; a este respecto, no queda claro que pudiera recorrer dicha distancia equipando una ojiva nuclear, el gran temor del Primer Mundo.

Los expertos aseguran que se trata de un misil de muy grandes dimensiones y solo "un puñado de países" ha logrado fabricar un arma de este tamaño, según explica Michael Duitsman, investigador del Center for Nonproliferation Studies de Monterey (California). Otro dato llamativo para los expertos es que la plataforma de lanzamiento habría sido desarrollada y fabricada en el propio país, lo que hace que el apoyo de potencias externas (sí, China) no sea necesario.

Pero si lo que rodea a la plataforma asusta, peor aún es lo conseguido en la ojiva que puede equipar una cabeza nuclear "súper pesada", con las consecuencias que puedes imaginar. La buena noticia es que los científicos no tienen del todo claro que esto último pueda suceder ya que el reto de alcanzar grandes distancias con un elevado peso ha sido superado, por el momento, por las grandes potencias nucleares del globo.

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